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Efemérides

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Efemérides astronómicas: Diciembre 2016

Bueno, pues estamos a punto de acabar el año y nos toca de nuevo compartir con vosotros los aspectos más interesantes del cielo de este mes, que con toda probabilidad van a ser cielos muy nublados y/o lluviosos y noches más frías que el corazón de un prestamista medieval.  Pues ya está, esperamos que paséis unas felices fiestas y hasta el año que viene.

Bromas aparte está claro que la climatología es un factor determinante durante estas fechas, como demuestra el nefasto mes de noviembre que hemos tenido. No obstante, si las nubes y la lluvia lo permiten, las frías noches de diciembre nos pueden ofrecer unos cielos con unas condiciones de visibilidad excelentes. Nosotros lo tenemos claro; abrigaos como si no hubiera un mañana y salid a contemplar el cielo.

Si decidís hacernos caso este mes podéis disfrutar de la lluvia de meteoros de las Gemínidas, la más activa del año junto a las Cuadrántidas de enero. Lamentablemente este año el máximo de la lluvia de meteoros coincide con el plenilunio, lo que sin duda deslucirá bastante el espectáculo.

No podemos olvidar el solsticio de invierno del 21 de diciembre, momento en el que el Sol alcanzará su punto más bajo al mediodía ofreciéndonos a los habitantes del hemisferio norte la noche con más horas de oscuridad del año y marcando el comienzo del invierno.

EL CIELO DEL MES

Durante este mes la constelación de Tauro estará visible en el cielo desde el atardecer permitiéndonos contemplar a placer los cúmulos abiertos de las Pléyades y las Hiades. Conforme van desapareciendo las constelaciones del triángulo de verano por el horizonte oeste comienzan a aparecer las del triángulo de invierno en la zona opuesta del cielo, marcando el principio y el final de una Vía Láctea que atravesará el cielo de punta a punta cruzando por el cenit durante una gran parte de la noche. Esta parte del cielo nos ofrece una de las mejores ocasiones del año para observar la Galaxia de Andrómeda (M31) al encontrarse muy alta y por tanto menos afectada por las turbulencias de la atmósfera.

Diciembre es un mes especialmente adecuado para observar cúmulos abiertos, ya que estos se encuentran principalmente situados en el plano galáctico, que ahora se nos muestra en una perspectiva muy amplia.

Distribución de los cúmulos abiertos a lo largo del plano de la galaxia

Distribución de los cúmulos abiertos a lo largo del plano de la galaxia

 

VISIBILIDAD PLANETARIA

Justo después del atardecer será posible observar brevemente a Mercurio, sobre todo a mediados de mes, cuando alcanzará su máxima altura sobre el horizonte. No obstante para poder divisarlo necesitaremos un horizonte absolutamente despejado, ya que no se encontrará a más de 5º del mismo.

Venus irá ganando altura progresivamente durante todo el mes, lo que permitirá pasar de observarlo brevemente al atardecer de los primeros días a poder disfrutarlo hasta casi las diez de la noche a finales de diciembre.

Marte tiene un comportamiento parecido, pero su movimiento aparente es menor que el de Venus, lo que lo va a situar prácticamente en la misma zona del cielo durante todo el mes, siendo visible desde el atardecer hasta aproximadamente las diez de la noche.

Júpiter comenzará el mes siendo visible desde las cuatro de la mañana para terminar el año apareciendo por encima del horizonte a las dos de la madrugada.

Saturno durante este mes va a intercambiar su posición aparente respecto al Sol, que pasará de encontrarse tras él a primeros de mes a salir por el horizonte antes del amanecer. No obstante la cercanía que mantiene con nuestra estrella hace que quede oculto por el brillo de esta.

Visibilidad planetaria en diciembre de 2016

Visibilidad planetaria en diciembre de 2016

 

LLUVIAS DE METEOROS

Diciembre es un mes con una intensa actividad meteórica, con una plétora de pequeñas lluvias de meteoros con unas tasas de actividad que varían entre cero (variables) y diez.

Mención aparte merecen las Gemínidas, con actividad entre el 4 y el 16 de diciembre y el máximo previsto el día 14. Tienen una THZ de 120 (la más numerosa junto a las Cuadrántidas de enero). Tiene el radiante en la constelación de Gemini y produce meteoros lentos que pueden ser muy brillantes y con vivos colores. El enjambre procede del asteroide Phaeton, lo que las hace aún más especiales, ya que lo habitual es que las lluvias de meteoros estén producidas por cometas.

Lluvias de meteoros de diciembre de 2016

Lluvias de meteoros de diciembre de 2016

 

CONJUNCIONES

El día 3 de diciembre al atardecer podemos contemplar una bonita reunión, formada por Marte, Venus y una Luna con apenas cuatro días después del novilunio.

Conjunción Marte - Venus - Luna

Conjunción Marte – Venus – Luna

 

El 5 de diciembre Marte y la Luna se encontrarán en conjunción.

Conjunción Marte - Luna

Conjunción Marte – Luna

 

El día 22 de diciembre desde las 2 de la madrugada hasta que el Sol los oculte al amanecer podremos ver a Júpiter en conjunción con la Luna.

Conjunción Júpiter - Luna

Conjunción Júpiter – Luna

 

El 31 de diciembre, tras un ciclo lunar completo, nuestro satélite vuelve a aparecer en la eclíptica por detrás de Marte y Venus formando visualmente una línea recta que une los tres astros.

Alineación Marte - Venus - Luna

Alineación Marte – Venus – Luna

 

EFEMÉRIDES

Sábado 3 de diciembre: Venus a 5.06°S de la Luna. (Altura solar: 26.4°).

Martes 6 de diciembre: Ocultación de Neptuno por la Luna. DM: 0.695 Ilum: 45.0%.

Neptuno a 0.27° de la Luna. (Altura solar: -68.9°).

Máximo de la lluvia de meteoros de la Phoenícidas de diciembre (THZ variable)

Máximo de la lluvia de meteoros de Púppidas/Vélidas (THZ 10)

Miércoles 7 de diciembre: Cuarto creciente (Distancia geocéntrica:379097 Km.)

Viernes 9 de diciembre: Urano a 3.30° de la Luna. (Altura solar: -63.9°)

Jueves 10 de diciembre: Máximo de la lluvia de meteoros de Monocerótidas (THZ 3)

Sábado 10 de diciembre: Saturno en conjunción con el Sol. (Distancia geocéntrica:11.03082 U.A.).

Máxima extensión iluminada de Mercurio. (EI: 21.8″^2 A.Fase: 73.53° Diam: 6.57″ Elo: 20.75° E V=-0.5).

Domingo 11 de diciembre: Mercurio en máxima elongación este. (Elongación: 20.77°).

Lunes 12 de diciembre: Luna en el perigeo. (Distancia geocéntrica: 358461 Km | Iluminación: 98.2%)

Miércoles 14 de diciembre: Luna llena (Distancia geocéntrica:359447 Km.)

Máximo de la lluvia de meteoros de Gemínidas (THZ 120).

Lunes 19 de diciembre: Mercurio estacionario. (Elongación: 17.2°)

Miércoles 21 de diciembre: Luna en cuarto menguante (Distancia geocéntrica:396159 Km.).

Solsticio de invierno.

Jueves 22 de diciembre: Máximo de la lluvia de meteoros de Úrsidas. (THZ 10)

Domingo 25 de diciembre: Luna en el apogeo. (Distancia geocéntrica: 405870 Km | Iluminación: 14.5%)

Mercurio en el perihelio. (Distancia heliocéntrica: 0.30750 U.A.)

Miércoles 28 de diciembre: Mercurio en conjunción inferior. (Distancia geocéntrica: 0.67465 U.A.)

Jueves 29 de diciembre: Luna nueva (Distancia geocéntrica:399571 Km.)

Urano estacionario. (Elongación: 102.5°)

Bueno, ahora sí hemos terminado. Sólo nos queda desearos unas buenas saturnales y un feliz final de la traslación terrestre de 2016.

Intentar no comprar muchas cosas de astronomía, que ya sabéis que cuando estrenas telescopios, oculares, etc.  siempre se nubla.

Hasta el año que viene.

Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
Eterno aprendiz de fotógrafo.

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Efemérides

Efemérides astronómicas: Noviembre 2016

Poco a poco nos encaminamos hacia el típico cielo de invierno, a continuación os traemos algunas sugerencias interesantes para este mes de noviembre, que las disfrutéis.

Durante el mes de noviembre las protagonistas seguirán siendo las constelaciones implicadas en el Mito de Perseo que ya os explicamos en el post de las efemérides de septiembre. La principal novedad de este mes es que la constelación de Orión comienza a verse a una hora razonable.
Orión, al igual que muchas otras constelaciones, también tiene un mito interesante que nos ayuda a recordar el nombre y relación de varias de ellas, así que vamos con él.

El mito de Orión.

En la mitología de la Grecia clásica describen a Orión como el hijo de Poseidón (dios del mar) y de Gea (diosa de la Tierra). Era un poderoso gigante capaz de cruzar los océanos sin que el agua le pasara más allá de los hombros. Orión, como todo héroe mitológico que se precie, se pasaba el día de acá para allá y terminó recalando en la isla de Quíos, donde se enamoró de Mérope, la hija del rey Enopión. No debemos confundir esta Mérope con una de las estrellas de las Pléyades, que representan a las hijas del titán Atlas y con la que sólo comparte el nombre.

Pero volvamos a Orión; Enopión accedió a conceder la mano de su hija a cambio de que Orión el cazador exterminara todas las alimañas que estaban arruinando las cosechas de la isla. Una vez acabado el trabajo, el monarca se negó a cumplir su palabra y se escondió tan profundamente que Orión no pudo encontrarle para vengarse de él. Esto le enfureció tanto que comenzó a matar de forma indiscriminada a cuanto animal se cruzaba en su camino, fueran salvajes y peligrosos o no.

Fue tal la magnitud de su cacería que su madre, como protectora del planeta, le rogó repetidamente que se calmara y abandonara esa actitud, a lo que Orión hizo caso omiso.

Un día en el que estaba presumiendo ante sus amigos de que no existía bestia en el mundo que no pudiera derrotar agotó la paciencia de su madre Gea, que le envió un escorpión venenoso. Orión ante el pequeño tamaño del animal se confió y no pudo esquivar la picadura del escorpión.

Cuando se dio cuenta de que su muerte estaba próxima suplicó a Zeus que lo situara en el cielo junto a su dos perros (las constelaciones de Canis Minor y Canis Major) y una liebre (la constelación de Lepus) para que los hombres al verlos en el cielo recordaran sus hazañas de cazador.

Como venganza también le pidió a Zeus el control del hielo, el viento y las tormentas para poder acosar con ellas a su madre Tierra.

Zeus se lo concedió y desde entonces cada vez que Orión comienza a asomar por el horizonte Gea se pone a temblar, ya que llega con él el invierno, junto a las lluvias, el frío y la nieve. Pero a cambio Zeus puso también en el cielo al escorpión, para recordarle eternamente el error de su exceso de confianza, aunque lo colocó en el lado opuesto del cielo, visible sólo en verano, para que no vuelvan a encontrarse nunca más.

El triángulo de invierno

Una vez conocemos a los protagonistas de la leyenda vamos a ver cómo encontrarlos en el cielo y cual es su aspecto real. Nos encontramos ante algunas de las constelaciones más fáciles de encontrar en el cielo, ya que sus asterismos forman figuras muy reconocibles.

A primeros de noviembre Orión ya es completamente visible a medianoche, todavía muy cerca del horizonte, aunque a finales de mes ya podremos contemplar todas las constelaciones que aparecen en el mito de Orión. Además algunas de sus estrellas forman el triángulo de invierno, uno de los asterismos más típicos de estas fechas.

Probablemente lo más sencillo de reconocer sea la constelación de Orión que presenta en su zona central tres estrellas muy juntas y con un brillo aparente parecido que forman una línea recta perfecta, se trata de Alnitak, Alnilam y Mintaka, que forman el cinturón de Orión.

Si prolongamos la línea imaginaria que forman en dirección noroeste llegaremos hasta una estrella de color rojizo, se trata de Aldebarán en la constelación de Tauro. Por el contrario si prolongamos el cinturón de Orión en dirección sureste llegaremos a Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno y sólo ocasionalmente superada en brillo por Venus, Júpiter y por supuesto la Luna.

Sirio, perteneciente a la constelación de Canis Major, es la primera de las estrellas de nuestro triángulo de invierno. Si volvemos nuestra vista a Orión no resultará difícil reparar en una estrella con un color más amarillento que las demás situado en lo que sería el hombro izquierdo desde nuestro punto de vista. Nos encontramos ante Betelgeuse, una estrella supergigante roja con un tamaño tal que si la colocamos en el lugar de nuestro Sol llegaría en su máximo tamaño (ya que es una estrella variable) hasta la órbita de Marte.

Betelgeuse es el segundo vértice de nuestro triángulo de invierno, que podemos completar con Procyon, en la constelación de Canis Minor, situada a la izquierda de Betelgeuse y fácil de localizar pues forma un triángulo equilátero casi perfecto con las otras dos.

Conviene aprender a reconocer este asterismo, ya que va a suponer la estructura central desde la que podremos dirigirnos a otras constelaciones y objetos del cielo de invierno.

Triángulo de invierno y constelaciones del mito de Orión

Triángulo de invierno y constelaciones del mito de Orión

 

A parte de las estrellas que forman la constelación de Orión los objetos más conocidos que alberga son las nebulosas de absorción y de reflexión M42 y M43, situadas en lo que se conoce como la espada de Orión, por debajo del cinturón y que a ojo desnudo se muestran como tres estrellas difusas. Son objetos asequibles a prismáticos de mediana potencia y hasta un modesto telescopio nos va a proporcionar una imagen difícil de olvidar. No puedo evitar compartir con vosotros la primera fotografía que le hemos hecho este año. Es una única toma de 60 segundos realizada con una cámara reflex y un telescopio newton de 200mm.

M42. Nebulosa de Orión

M42. Nebulosa de Orión

 

VISIBILIDAD PLANETARIA

Respecto a los planetas observables a simple vista Mercurio no será visible dada su cercanía al Sol,  Venus y Marte podrán ser observado al atardecer, aunque este último permanecerá en el cielo durante las primeras horas de la noche. Saturno sólo será visible brevemente al atardecer durante la primera semana y muy bajo en el horizonte, mientras que Júpiter sólo podrá observarse al amanecer.

Aquí tenéis disponibles las gráficas de visibilidad de dichos planetas generadas con Cartes du Ciel.

Visibilidad planetaria noviembre 2016

Visibilidad planetaria noviembre 2016

 

LLUVIAS DE METEOROS

Este mes podremos disfrutar de tres lluvias de meteoros.

Táuridas Norte: Originadas por el cometa Enke, son activas entre el 20 de octubre y el 10 de diciembre,  su máximo previsto es el 12 de noviembre. No son muy activas (THZ 5) pero son interesantes debido a su baja velocidad, que produce meteoros muy brillantes y fáciles de ver debido a su larga duración. Tienen el radiante en la constelación de Taurus.

Leónidas: Producidas por los restos del cometa Tempel-Tuttle, tienen actividad entre el 6 y el 30 de noviembre, con el máximo el día 17 y una THZ de 15, aunque cada 33 años, coincidiendo con el máximo acercamiento del cometa al Sol, pueden tener una actividad propia de tormentas de meteoros. Son meteoros rápidos, ya que la Tierra atraviesa el enjambre “de frente”, y muestran un color rojizo con estelas verdes persistentes. El radiante se encuentra en la constelación de Leo.

Alfa-Monocerótidas: Es una lluvia recientemente documentada de la que se conoce bastante poco. Tiene actividad entre el 15 y el 25 de noviembre, con el máximo el día 21. Su THZ es variable, aunque presenta una actividad bastante pobre, aunque ha producido dos explosiones meteóricas con THZ 400 en tan sólo unos minutos. El radiante se encuentra en la constelación de Monoceros.

Lluvias de meteoros noviembre 2016.

Lluvias de meteoros noviembre 2016.

 

CONJUNCIONES

Durante este mes no vamos a poder disfrutar de grandes aproximaciones de los planetas, tan sólo Mercurio y Saturno estarán a 3,4º los días 23 y 24, pero dicha conjunción quedará por debajo del horizonte.

No obstante la Luna y los planetas si nos van a ofrecer algunas imágenes fotogénicas.

El 2 de noviembre al atardecer podemos encontrar una bonita reunión formada por Venus, Saturno y una finísima Luna nueva.

Conjunción Venus-Saturno-Luna

Conjunción Venus-Saturno-Luna

El 11 de noviembre al atardecer los tres planetas visibles, Saturno, Venus y Marte, van a formar una línea recta con la Luna al final de ella.

Alineación planetaria

Alineación planetaria

Y para finalizar el mes el día 25 al amanecer podemos contemplar una atractiva estampa, formada por Júpiter y la Luna casi en el novilunio.

Conjunción Luna-Júpiter

Conjunción Luna-Júpiter

 

EFEMÉRIDES ASTRONÓMICAS

En parte por lo ya explicado antes este mes las efemérides astronómicas son bastante exiguas, os dejamos la tabla resumen a continuación. Disfrutad las noches de noviembre y no olvidéis abrigaros.

07/11/2016 19:51:05 TU Cuarto creciente (Distancia geocéntrica:386498 Km.)
09/11/2016 14:23:14 TU Ocultación de Neptuno por la Luna. DM: 0.979 Ilum: 68.6% Cont: – – – –
11/11/2016 14:59:57 TU Mercurio en el afelio. (Distancia heliocéntrica: 0.46670 U.A.)
14/11/2016 11:21:10 TU Luna en el perigeo. (Distancia geocéntrica: 356509 Km | Iluminación: 99.8%)
14/11/2016 13:52:04 TU Luna llena (Distancia geocéntrica:356520 Km.)
20/11/2016 02:20:20 TU Neptuno estacionario. (Elongación: 101.0°)
21/11/2016 08:33:12 TU Cuarto menguante (Distancia geocéntrica:388238 Km.)
23/11/2016 18:43:32 TU Mercurio a 3.44° de Saturno. (Elongación mínima de los planetas: 15.0°)
24/11/2016 00:37:11 TU Mercurio a 3.47°S de Saturno. (Elongación mínima de los planetas: 14.8°)
27/11/2016 20:08:15 TU Luna en el apogeo. (Distancia geocéntrica: 406554 Km | Iluminación: 2.7%)
29/11/2016 12:18:14 TU Luna nueva (Distancia geocéntrica:405614 Km.)
Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
Eterno aprendiz de fotógrafo.

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Efemérides

Efemérides astronómicas: Octubre 2016

Comenzamos otro mes, ya metidos de lleno en el otoño. Esto principalmente significa noches más frías y húmedas y peor estabilidad atmosférica, aunque con lo extraños que están los patrones climáticos nos podemos esperar cualquier cosa. En cualquier caso lo que en verano era una recomendación ahora se convierte en algo realmente importante si queremos disfrutar de noches de observación agradables. Debemos ir convenientemente abrigados, combinando varias capas y no esperar a sentir frío, ya que a la intemperie recuperar el calor perdido es bastante difícil, sobre todo en una actividad en la que estamos bastante quietos, como es la astronomía.
La buena noticia es que las noches en las que la lluvia y las nubes no estén presentes podemos comenzar la observación antes que en verano, ya que cada vez anochecerá más temprano.

Aprovechamos para recordaros que el día 30 de octubre finaliza el horario estival, lo que es una estupenda excusa para repasar las distintas terminologías horarias que nos encontramos habitualmente.
El punto de partida es lo que denominamos Tiempo Universal Coordinado o UTC. Este es el estándar internacional, heredero de los husos horarios referidos al meridiano de Greenwich (GMT).
Para definir el UTC se utiliza la media de 70 relojes atómicos repartidos por todo el planeta y se sincroniza con el horario GMT, que se calcula a partir de la duración del día solar, comenzando a contar a partir de la media noche. El problema es que la rotación de la Tierra no es del todo estable, por lo que existe un desfase entre el tiempo calculado de las dos formas. La solución adoptada es añadir lo que se conoce como segundo intercalar, en las ocasiones en las que resulta necesario, a finales de junio o diciembre teniendo en cuenta precisas mediciones de la rotación de la Tierra.

Una vez tenemos un punto de partida común los diferentes gobiernos adoptan convenciones internacionales más prácticas para la vida cotidiana. En España nos regimos por la Hora Central Europea (CET), común a muchos países de nuestro entorno y que se obtiene sumando una hora a la UTC. Este horario es utilizado desde el último domingo del mes de octubre hasta el último domingo del mes de marzo, momento en el que se comienza a utilizar el Horario Centro Europeo Estival (CEST) sumando dos horas al horario UTC para poder aprovechar mejor las horas de luz.

Y todo esto ¿qué interés tiene en la astronomía? Pues bastante, sobre todo desde un punto de vista práctico. Lógicamente el movimiento de rotación de la Tierra es completamente ajeno a cualquier tipo de convención humana, por lo que la posición del Sol y las estrellas en el cielo en dos días consecutivos es prácticamente la misma. Si nosotros de forma artificial añadimos o quitamos una hora lo que tenemos es el cielo y la posición del Sol que el día anterior teníamos una hora antes o después.
Por lo tanto el cambio al horario de invierno nos permite adelantar el comienzo de las observaciones, ya que anochecerá una hora antes. La otra conclusión es que los objetos que en esta época del año aparecen por el este alcanzarán antes su máxima altura sobre el horizonte, al igual que los que culminaron durante las horas de luz desaparecerán antes por el horizonte oeste, lo que nos obliga a tenerlo en cuenta para poder planificar correctamente nuestras observaciones.

A continuación os ponemos dos ejemplos

Puesta de Sol días 29 y 30 de octubre

Puesta de Sol días 29 y 30 de octubre

 

Constelación de Orion los días 29 y 30 de octubre

Constelación de Orion los días 29 y 30 de octubre

 

EL CIELO DE OCTUBRE

Octubre ya nos ofrece todos los objetos celestes típicamente otoñales, no obstante durante las primeras horas de la noche todavía estará presente el triángulo de verano, que aparece en su culminación norte a primeros de mes para irse desplazando paulatinamente hacia el oeste.

Las constelaciones de la parte invernal de la Vía Láctea se encuentran presentes en el cielo desde el comienzo de la noche, aunque todavía deberemos esperar hasta la media noche para encontrarlas en sus mejores posiciones para la observación. De entre todas ellas cabe destacar de nuevo la Galaxia de Andrómeda (M31) que a finales de mes adquiere su máxima altura en estas horas. M31 es tan grande y brillante que en cielos oscuros es perceptible a simple vista como una nubecilla alargada y con unos simples prismáticos ya podemos distinguir el centro de la galaxia.

Mientras esperamos podemos aprovechar las primeras horas de la noche para darle los últimos vistazos a los cúmulos y nebulosas del centro de la Vía Láctea, ya que en la primera quincena todavía mantienen una altura razonable sobre el horizonte.

 

VISIBILIDAD PLANETARIA

Mercurio y Júpiter serán visibles antes del amanecer. Si los observamos durante varios días a la misma hora veremos como Mercurio se acerca cada vez más hacia el horizonte en dirección al Sol mientras que Júpiter hace justo lo contrario, de forma que avanzarán uno al encuentro del otro hasta intercambiar sus posiciones con posterioridad a la conjunción que presentarán el día 11, en el que se situarán a menos de 1º el uno del otro.

Conjunción Mercurio - Júpiter

Conjunción Mercurio – Júpiter


Durante la segunda quincena Mercurio dejará de ser visible al encontrarse demasiado cerca del Sol, mientras que Júpiter seguirá separándose de éste y ganando altura en el cielo hasta regalarnos una preciosa conjunción el día 28 con una Luna a tan sólo 2 días del novilunio.

Conjunción Júpiter - Luna

Conjunción Júpiter – Luna


Venus será visible al atardecer, pero aparecerá tan bajo en el horizonte O que a las diez de la noche ya quedará por debajo de éste. El día 3 presentará una conjunción con una Luna de tan sólo dos días digna del mejor relato de las Mil y Una Noches.

 

Conjunción-Luna-Venus

Conjunción-Luna-Venus


Marte y Saturno  son los planetas que mas oportunidades de observación presentan, ya que serán visibles desde el atardecer, aunque Saturno desaparecerá relativamente rápido por debajo del horizonte en torno a las diez de la noche. Si contamos con una zona de observación con el horizonte SO despejado el día 28 podemos disfrutar de una bonita composición triangular formada por Marte Saturno y Venus justo después del atardecer.

Conjunción Venus -Saturno - Marte

Conjunción Venus -Saturno – Marte


LLUVIA DE METEOROS

Durante el mes de octubre contaremos con cuatro lluvias de meteoros siendo las oriónidas la más importante, tanto por su actividad con THZ 25, como por su origen, ya que el enjambre procede de los restos dejados por el Cometa Halley.

A continuación os detallamos las fechas con los máximos previstos.

8 de octubre:  Dracónidas, actividad desde el 6 al 10, , THZ Var. Radiante en Draco, AR 262º, DE +54º.

10 de octubre: Táuridas Sur, actividad desde el 10 de septiembre al 20 de noviembre,  THZ 5. Radiante en Taurus, AR 32º, DE +09º.

11 de octubre:  Delta-Aurígidas, actividad desde el 10 de octubre al 18 de octubre,  THZ 2. Radiante en Auriga, AR 84º, DE +44º.

21 de octubre: Oriónidas, actividad desde el 2 de octubre al 7 de noviembre,  THZ 25. Cometa: Halley. Radiante en Orión, AR 95º, DE +16º.

Lluvias de meteoros del mes de octubre

Lluvias de meteoros del mes de octubre



EFEMÉRIDES ASTRONÓMICAS

Sábado 1 de octubre: Luna nueva (Distancia geocéntrica:401580 Km.)

Lunes 3 de octubre: Venus a 4.26°S de la Luna. (Altura solar: -13.4°)

Martes 4 de octubre: Luna en el apogeo. (Distancia geocéntrica: 406096 Km | Iluminación: 10.7%)

Máxima extensión iluminada de Mercurio. (EI: 21.2″^2 A.Fase: 61.31°)

Sábado 8 de octubre:Máximo de la lluvia de meteoros  Dracónidas.

Domingo 9 de octubre: Cuarto creciente (Distancia geocéntrica:394264 Km.)

Lunes 10 de octubre: Máximo lluvia de meteoros  Táuridas Sur.

Martes 11 de octubre: Máximo de la lluvia de meteoros Delta-Aurígidas.

Mercurio a 0.79° de Júpiter. (Elongación mínima de los planetas: 11.7°)

Jueves 13 de octubre: Ocultación de Neptuno por la Luna. DM: 1.124 Ilum: 88.0% Cont: – – – –

Sábado 15 de octubre: Urano en oposición. (Distancia geocéntrica:18.95115 U.A.)

Domingo 16 de octubre: Urano a 3.08° de la Luna. (Altura solar: -24.4°)

Luna llena (Distancia geocéntrica:358473 Km.)

Luna en el perigeo. (Distancia geocéntrica: 357861 Km | Iluminación: 98.9%)

Viernes 21 de octubre: Máximo de la lluvia de meteoros Oriónidas.

Sábado 22 de octubre: Cuarto menguante (Distancia geocéntrica:380508 Km.)

Jueves 27 de octubre: Mercurio en conjunción superior. (Distancia geocéntrica: 1.42969 U.A.)

Viernes 28 de octubre: Júpiter a 0.79° de la Luna. (Altura solar: 31.7°)

Sábado 29 de octubre: Marte en el perihelio. (Distancia heliocéntrica: 1.38124 U.A.)

Domingo 30 de octubre: Venus a 3.00° de Saturno. (Elongación mínima de los planetas: 37.2°)

Luna nueva (Distancia geocéntrica:406276 Km.)

Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
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Efemérides

Efemérides Astronómicas: Septiembre 2016

Como diría Eddar Stark en un arranque de infinito optimismo “El otoño se acerca”. Para bien o para mal (espero que para bien) los restos del verano se escurren entre nuestros dedos y da igual lo fuerte que apretemos el puño, porque esto no para.

En cualquier caso si estos meses os pillaron haciendo otras cosas no os desesperéis porque aún tenéis la posibilidad de disfrutar de parte de sus cielos. Aunque nuestras constelaciones de verano favoritas cada vez están más cerca del horizonte oeste, el paulatino adelanto del ocaso nos va a permitir seguir observándolas en las primeras horas de la noche.

EQUINOCCIO DE OTOÑO.

Desde el punto de vista del mes quizá el suceso más relevante es la llegada del equinoccio otoñal (si os encontráis en el hemisferio norte como nosotros).

Más allá del cambio estacional, de verano a otoño en este caso, los equinoccios tienen una serie de características muy concretas que vamos a repasar.

Como ya comentamos con ocasión del equinoccio vernal el pasado mes de marzo los equinoccios se producen en dos momentos concretos del año, en los que desde el punto de vista de la Tierra el centro del Sol cruza el plano imaginario que dibuja la prolongación del ecuador terrestre, conocido como plano ecuatorial.

Estos dos puntos son conocidos como primer punto de Aries en el equinoccio vernal y primer punto de Libra en el equinoccio otoñal y en ellos el movimiento aparente del Sol por la eclíptica pasa del hemisferio Sur al Norte en el punto de Aries y del Norte al Sur en el de Libra.

Trayectoria aparente del Sol a lo largo de la eclíptica

Trayectoria aparente del Sol a lo largo de la eclíptica

 

Esta misma situación contemplada desde fuera del planeta nos permite observar como la proyección del centro Solar coincide justo en el ecuador terrestre, por lo que aunque el eje de giro de la Tierra está inclinado respecto a su plano orbital, la trayectoria de los rayos solares incide de forma perpendicular al eje de rotación de la Tierra y el Sol ilumina nuestro planeta justo desde el polo Norte hasta el polo Sur.

Por este motivo durante los equinoccios el día y la noche duran aproximadamente lo mismo en cualquier parte del planeta y con independencia de la latitud en la que nos encontremos veremos salir el Sol exactamente por el este y ocultarse justo por el oeste.

Posición del eje de rotación de la Tierra respecto al plano orbital

Posición del eje de rotación de la Tierra respecto al plano orbital

 

Igual que hicimos en el mes de mayo hemos utilizado un simulador de estaciones que hemos encontrado en Internet para realizar estas ilustraciones, os animamos a jugar un rato con él para entender mejor los conceptos.

EL CIELO DE SEPTIEMBRE

El cielo de este mes puede entenderse como una transición; las primeras horas de la noche todavía nos permiten contemplar el cielo de verano y al acercarnos a la madrugada podemos disfrutar de las constelaciones propiamente invernales.

No obstante entre medias de ambas encontramos constelaciones de obligada visita y aquí os proponemos algunas de ellas junto con algunos de los tesoros que esconden.

El mes pasado utilizamos la Vía Láctea como hilo conductor para explicar el cielo de verano, en esta ocasión vamos a recurrir a la mitología clásica, que tiene en el cielo del otoño algunas de sus mejores historias.

Cuentan las antiguas historias que existió en Etiopía una reina de nombre Casiopea que era tremendamente orgullosa. Dependiendo de la posada en la que escuchéis esta historia el anciano ciego de turno os dirá que Casiopea ofendió profundamente a las nereidas al comparar la belleza de éstas con la de su hija Andrómeda o con la suya propia. El resultado es el mismo, ya que las ninfas del Mediterráneo le fueron con el cuento a Poseidón, que se enfadó tanto que envió a Ceto, un monstruo marino mitad ballena, mitad serpiente, a arrasar las costas del reino. Para evitarlo, Cefeo, el rey y marido de Casiopea, consultó un oráculo y la pobre Andrómeda terminó desnuda y encadenada a las rocas de la playa para saciar el hambre del temible monstruo.

Pero afortunadamente Perseo pasaba por allí. Venía de decapitar a la gorgona Medusa, y aún con la cabeza de ésta en la mano (de cuya sangre goteante nació el caballo alado Pegaso) cayó perdidamente enamorado de Andrómeda al contemplarla en semejantes circunstancias. Perseo se ofreció a matar a Ceto a cambio de desposar a Andómeda y así lo hizo al convertir en piedra a Ceto usando la cabeza de Medusa.

Perseo es la versión de la literatura clásica de Chuck Norris, reparte estopa por todas partes y siempre sale victorioso, por imposible que sea la tarea que emprenda. No en vano es hijo del mismísimo Zeus, que para poder engendrarlo tuvo que transformarse en una lluvia de oro. Y éste queridos niños, es el auténtico origen de las perseidas que vemos en agosto, mucho más lúdico y agradable que la lúgubre y atormentada versión católica.

Ahora que conocemos a nuestros protagonistas vamos a ver cómo encontrarlos en el cielo.

Cassiopeia (Cas): Como si hiciera gala del orgullo que tantos problemas le trajo, Casiopea permanece constantemente visible en el cielo del hemisferio norte al tratarse de una constelación circumpolar.

En teoría la constelación que lleva su nombre representa a la citada reina sentada en su trono, pero es mucho más fácil de identificar el asterismo con forma de W o M. Si partimos desde el asterismo del carro en dirección a la estrella polar y seguimos un poco más daremos con ella sin dificultad.

Cassipoeia es una constelación que se encuentra en el plano galáctico de la Vía Láctea, esto hace que los objetos más abundantes en su interior sean cúmulos abiertos, ya que es el tipo de agrupamiento estelar característico de los discos galácticos.

De entre todos estos cúmulos os proponemos dos:

  • M103: Es un bonito cúmulo abierto fácil de encontrar con prismáticos muy cerca de δ Cas. Con poco aumento o cielos no muy oscuros podemos percibir las estrellas exteriores que tienen forma de punta de flecha y muestran colores azulados salvo una de ellas en la zona central que presenta tonos rojizos, cielos más oscuros y/o más aumentos nos mostrarán más estrellas en su interior.
  • NGC 457: Este simpático cúmulo abierto es conocido como el Cúmulo del Buho, La Libélula o el E.T.,  dependiendo de la generación a la que pertenezcamos optaremos por uno u otro. Si trazamos una línea recta desde ε Cas hasta M103 y la prolongamos aproximadamente la misma distancia encontraremos este cúmulo, que se caracteriza por 2 brillantes estrellas azuladas que podrían ser los ojos del animal/extraterrestre elegido. Una vez localizados es fácil imaginar las alas/brazos y el resto del cuerpo formado por las demás estrellas del cúmulo.
Cúmulos en Cassiopeia

Cúmulos en Cassiopeia. Foto de M 103: http://www.catalogomessier.com/

 

Cepheus (Cep): Cefeo es muy fácil de localizar; en esta época del año lo encontraremos a la derecha de la estrella Polar, justo encima de la W de Cassiopeia. Una vez más la supuesta representación de la constelación y su asterismo poco o nada tienen que ver, ya que resulta difícil imaginar a Cefeo, pero en cambio es muy sencillo identificar un asterismo con forma de la típica casita que pintaría un niño. Al igual que Cassiopeia se trata de una constelación circumpolar y también forma parte del disco galáctico por lo que es rica en cúmulos abiertos.

  • NGC 6939: Cúmulo abierto formado por multitud de estrellas y bastante concentrado hacia el centro. Puede ser observado junto a la galaxia espiral NGC6946 (Galaxia de los fuegos artificiales)
  • Nebulosa  LBN 487 y cúmulo NGC 7023: Conocida como la nebulosa Iris. Brillante nebulosa de reflexión iluminada por un aestrella de magnitud 7. En su interior aloja el cúmulo estelar.
  • μ Cep: Conocida como la Estrella Granate debido a su intenso color rojo. Esta supergigante roja es la sexta estrella más grande conocida. Posee una luminosidad equivalente a 50000 veces la del Sol.
Situación de los objetos de Cepheus

Situación de los objetos de Cepheus

Pegasus (Peg): Pegaso es una constelación enorme con gran importancia para guiarnos en el cielo de otoño, aunque se encuentra en una zona del cielo en la que prácticamente no hay objetos de interés que puedan ser observados con facilidad. Lo más característico para encontrarlo es el gran cuadrado que forma la zona central de la constelación, cuyo vértice NO es en realidad la primera estrella de la constelación de Andrómeda.

Pegasus no es una constelación galáctica, sino que se encuentra bastante alejado de la Vía Láctea, lo que explica la ausencia de cúmulos abiertos y nebulosas en su interior. En cambio, al encontrarse orientado hacia fuera de la Vía Láctea nos permite observar un gran número de galaxias y algunos cúmulos globulares.

  • M15: entre los citados cúmulos globulares cabe destacar M15, uno de los cúmulos globulares con mayor concentración de estrellas en la galaxia. Su densidad en el núcleo es tan alta que se sospecha que estas estrellas pueden estar rodeando un agujero negro. Es fácil de localizar prolongando visualmente la línea que une las estrella Biham y Enif, que representan el ojo y el hocico del caballo respectivamente.

Andromeda (And): Una vez localizado Pegasus en el cielo no tenemos más que continuar desde el  vértice del cuadrado que comparten y ahora se sabe que pertenece definitivamente a Andromeda. Se trata de Alpheratz (α And), que marca el comienzo del asterismo, que presenta la forma de una horquilla.

  • M31: La Galaxia de Andrómeda. Esta galaxia es el objeto más lejano que podemos contemplar sin ayuda de ningún instrumento óptico. En cielos oscuros se puede percibir su núcleo como una estrella difusa y alargada. Tiene un tamaño aparente de un grado y medio, el equivalente a más de tres lunas llenas. Para localizarla no tenemos más que contar dos estrellas desde Alpheratz en dirección contraria a Pegasus para llegar hasta Mirach (β And), desde aquí contamos otras dos en sentido perpendicular y buscamos en las inmediaciones de esta última.
Constelaciones de Andromeda y Pegasus

Constelaciones de Andromeda y Pegasus

 

Perseus (Per): Vamos a terminar nuestro recorrido mitológico con Perseo, el héroe de la historia. Para completarlo en condiciones deberíamos incluir Cetus, que es la constelación que representa a Ceto, pero al igual que ocurre con Pegasus su orientación fuera del disco galáctico la convierte en una zona aparentemente despoblada, aunque en realidad cuenta con un buen número de galaxias en su interior.

Por el contrario, Perseo es una constelación galáctica, por lo que cuenta con más objetos para ofrecernos. Es una constelación fácil de localizar, que se encuentra a continuación de la línea que trazan las estrellas principales de Andromeda y por si quedan dudas tiene a Cassiopeia en su parte superior. Aunque representa al guerrero de pie sosteniendo la cabeza de Medusa el asterismo es reconocible como una letra lambda minúscula o la horquilla de un zahorí.

En uno de los extremos de la vara de zahorí encontramos a Algol (β Per) que representa uno de los ojos de Medusa y es una estrella binaria eclipsante con unos cambios de brillo extremadamente regulares.

  • NGC 869 y NGC 884: Conocido como el doble cúmulo de Perseo. Detectable a simple vista y fácil de resolver con un telescopio de pocos aumentos. Se encuentra entre las constelaciones de Perseus y Cassiopeia.
  • NGC 1499: La Nebulosa California es una nebulosa de emisión cercana a Menkib (ξ Per). Su gran tamaño impide apreciarla completa con telescopios y su tenue brillo no permite verla a simple vista, pero es una fabulosa candidata para fotografía de gran campo, ya que su cercanía con las Pléyades, pertenecientes a Taurus,  y lo contrastado de sus colores produce imágenes de gran belleza.
Objetos de la constelación de Perseus

Cúmulos y nebulosa. Foto de NGC 1499: www.iac.es

 

VISIBILIDAD PLANETARIA

Marte y Saturno serán visibles desde el atardecer hasta la media noche durante los primeros diez días del mes  entre las constelaciones de Escorpius y Sagittarius. A final de mes ambos desaparecerán por el horizonte SO antes de la medianoche, primero Saturno y luego Marte, que ya se encontrará en la constelación de Sagittarius.

Mercurio, Venus y Júpiter se encuentran muy juntos, justo por detrás del Sol, esta situación les afecta de forma parecida aunque con algunas diferencias. Mercurio quedará oculto por la luz de Sol, no siendo visible hasta la última semana de mes cuando aparecerá por el este justo antes del alba. Venus y Júpiter comenzarán el mes muy bajos por el horizonte oeste, lo que dificultará su visibilidad en el ocaso haciendo a Júpiter prácticamente indetectable y tendremos que esperar hasta el mes de octubre para poder volver a verlo, pero ya será al alba por delante del Sol. En cambio la visibilidad de Venus mejorará conforme avanza el mes, ya que al encontrarse en retrogradación cada vez se separará más del Sol, aunque seguirá muy bajo en el horizonte, por lo que la atmósfera deteriorará significativamente sus condiciones de observación.

LLUVIAS DE METEOROS

Tras la intensa actividad del mes de agosto en septiembre las observaciones y estudios de las lluvias de meteoros son escasas, quizá por este motivo todavía no es muy conocido el origen de las estrellas fugaces que se observan en este mes en el que en cualquier caso, se presenta muy poca actividad meteórica.

α-Aurígidas (AUR): Con actividad entre el 25 de agosto y el 8 de septiembre, máximo previsto el 1 septiembre. THZ= 6. Estallidos ocasionales con meteoros muy rápidos. Buenas condiciones de observación ya que hay luna nueva. Radiante en la constelación de Auriga

 

Lluvia de meteoros alfa-aurígidas.

Lluvia de meteoros alfa-aurígidas.

 

ε-Perseidas de septiembre (SPE):  Actividad entre el 5 y el 21 de septiembre, con máximo previsto el 9 de septiembre. THZ = 5 y radiante en la constelación de Perseus, cerca de la estrella Algol (β Per).

Lluvia de meteoros epsilon perseidas de septiembre

Lluvia de meteoros epsilon perseidas de septiembre

 

EFEMÉRIDES 

Las siguientes efemérides están calculadas para latitud 40ºN.

Jueves 1 de septiembre:  Luna nueva. Eclipse solar anular, no visible desde la Península Ibérica

Viernes 2 de septiembre: Neptuno en oposición.

Sábado 3 de septiembre: Conjunción Luna-Venus.

Martes 6 de septiembre: Luna en el apogeo.

Jueves 8 de septiembre: Conjunción Luna-Saturno-Marte sobre la estrella Antares en Scorpius.

Viernes 9 de septiembre:  Cuarto creciente.

Lunes 12 de septiembre: Mercurio en conjunción inferior.

Viernes 16 de septiembre: Luna llena. Eclipse penumbral de Luna. Pese a que es observable desde nuestra latitud el oscurecimiento es muy tenue como para percibirse.

Domingo 18 de septiembre: Luna en el perigeo

Jueves 22 de septiembre: Equinoccio de otoño.

Viernes 23 de septiembre: Cuarto menguante.

Lunes 26 de septiembre: Júpiter en conjunción con el Sol

Miércoles 28: Máxima elongación oeste de Mercurio.

Jueves 29 de septiembre: Conjunción Mercurio-Luna.

 

Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
Eterno aprendiz de fotógrafo.

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Efemérides

Efemérides astronómicas: Agosto 2016

Comienza otro mes, en pleno verano, con un montón de posibilidades para la observación astronómica. Como hemos comentado en otras ocasiones agosto es un mes bastante favorable para mirar al cielo; el primer factor a tener en cuenta es la cantidad tiempo disponible, al coincidir con el periodo vacacional de muchos de nosotros.

Junto a esto tenemos que contar con un número relativamente alto de horas de oscuridad y suficiente estabilidad atmosférica para poder contar con cielos despejados. Por último las temperaturas son todavía suficientemente suaves para que el frío no sea una molestia, aunque no conviene despistarse y es aconsejable tener alguna prenda más abrigada a mano, aunque al final no sea necesaria.

Pero por encima de cualquier otra cosa el mes de agosto es conocido por las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más importantes del año. No vamos a entrar aquí en detalles, ya que nuestra compañera Saray acaba de publicar una estupenda entrada en el blog con toda la información necesaria para no perderte el espectáculo. Es importante recordar que se espera que este año sean especialmente activas, doblando la tasa de meteoros por hora que suelen ofrecer.

En cambio sí me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la fabulosa oportunidad que supone este acontecimiento para aproximarnos al cielo de una manera más tranquila.

No es extraño que los aficionados a la astronomía terminemos invirtiendo una gran cantidad de tiempo en mejorar la puesta en estación de nuestro telescopio, afinar el autoguiado o buscar una forma mejor de procesar el apilado de las fotografías. Todas estas cuestiones suelen ser agradables, aunque en ocasiones pueden revelarse pesadas e incluso frustrantes.

Es bajo esta premisa cuando algo tan sencillo como buscar un lugar relativamente oscuro y tumbarse cómodamente sin más pretensión que observar el cielo se convierte en una oferta muy atractiva.

No obstante no debemos dejarnos engañar por esa aparente sencillez; el hecho de observar el cielo a simple vista, incluso si no conseguimos ver una sola estrella fugaz, puede convertirse en una experiencia tremendamente satisfactoria.

En algunas de nuestras actividades nos preguntan cuántas estrellas podemos observar a simple vista, dando por sentado que la respuesta será de muchos miles. Habitualmente se sorprenden cuando respondemos que una noche de luna nueva, con unas condiciones de cielo muy buenas en cuanto a atmósfera y contaminación lumínica, podemos llegar a ver unas 1500 si tenemos una buena agudeza visual.

En esas ocasiones aprovechamos para explicar algunas cosas interesantes, como que todas las estrellas que pueden alcanzar a ver son sólo una pequeña fracción de nuestro vecindario galáctico más próximo, ya que todas ellas forman parte la Vía Láctea. Nuestro sistema solar forma una parte, minúscula, de uno de los brazos de nuestra galaxia espiral, conocido como el brazo de Orión.

Cuando la mente de estas personas comienza a asimilar la información recibida, y consigue hacerse idea de la escala de las distancias de las que hablamos, es frecuente ver como su mirada inicial de decepción se torna en asombro.

El mero hecho de contemplar sin objetivo alguno, de dejar vagar nuestra mente y nuestros ojos por la bóveda celeste, de tener la sensación de habitar un planeta minúsculo situado en una basta inmensidad inabarcable, produce en nuestro estado de ánimo y nuestro entendimiento sensaciones difícilmente descriptibles, pero que jamás dejan indiferente. Esto, ni más ni menos, es la oportunidad que nos ofrecen las Perseidas.

Desde mi punto de vista la lluvia de meteoros es la guinda del pastel.

EL CIELO DEL MES

Si tenemos la fortuna de encontrarnos en un lugar con poca contaminación lumínica podremos disfrutar de la siempre espectacular visión de la Vía Láctea, observable a simple vista y que transcurre desde el horizonte Sur hasta el Norte. En el Hemisferio Norte comienza en la cola de la constelación de Escorpión y cruza las constelaciones de Sagitario, Escudo, Águila, Sagita, Zorrilla, Cisne, Lagarto, Casiopea y Perseo. La zona más brillante, que corresponde con el centro de la galaxia, está situada en la constelación de Sagitario y conforme avanzamos hacia el norte va perdiendo brillo. En cielos bastante oscuros puede apreciarse con facilidad hasta la constelación del Cisne, siendo casi imperceptible a la altura de Casiopea.

Constelaciones de la Vía Láctea en el Hemisferio Norte

Constelaciones de la Vía Láctea en el Hemisferio Norte

Vamos a utilizar la ruta que acabamos de describir como guía para un paseo estelar con algunas paradas muy interesantes. Para ir introduciendo terminología “oficial” cuando nombremos las constelaciones usaremos su nombre en latín y añadiremos entre paréntesis el término por el que se las conoce en castellano.

M4 ➔ Se trata de un bonito cúmulo globular, bastante fácil de encontrar con prismáticos, ya que está justo a la derecha de la supergigante roja Antares, la estrella principal de la constelación de Scorpius (Escorpión).

M7 ➔ A medio camino entre la cola de Scorpius y Sagittarius (Sagitario) encontramos este cúmulo abierto, observable con prismáticos y a ojo desnudo en cielos oscuros. Es conocido como el Cúmulo de Ptolomeo, ya que en su día este lo describió, eso sí, como una nebulosidad.

Cúmulos de M4 y M7 y su localización en las constelaciones.

Cúmulos de M4 y M7

M8 y M20 ➔ Se trata de las Nebulosas del Lago y Trífida respectivamente, ya os hablamos en detalle de ellas en las efemérides del mes pasado, pero dada su importancia no podemos obviarlas en nuestro paseo por las cercanías de la Vía Láctea. Podéis encontrarlas  encima de la constelación de Sagittarius. Asequibles con prismáticos.

M22 ➔ Coqueto cúmulo globular, situado por encima de Sagittarius y fácil de encontrar con prismáticos, ya que está acompañado de un característico asterismo formado por un pequeño grupo de estrellas que forman un triángulo con otra estrella en su interior.

M25 ➔ Cúmulo abierto  situado por encima del anterior. Se encuentra a medio camino de las constelaciones de Sagittarius y Scutum (Escudo).

M17 y M16 ➔ Nebulosas de Omega y el Águila. Nebulosas de emisión ubicadas a la derecha de la constelación de Scutum. Se encuentran en el límite de lo observable con prismáticos, siendo necesarios unos medianamente potentes, como unos 15X70, y un cielo bastante oscuro. M16 es además uno de los cúmulo estelar abierto y en sus profundidades se encuentra uno de las más observadas zonas de nacimiento de estrellas. En su interior se encuentran las icónicas nubes de gas conocidas como los Pilares de la Creación.

Situación y aspecto visual de algunos cúmulos y nebulosas de la constelación de Sagitario

Situación y aspecto visual de algunos cúmulos y nebulosas de la constelación de Sagitario

M11 ➔ A la izquierda de la constelación de Scutum, en su parte superior, encontramos el cúmulo abierto de los Patos Salvajes. Con unos prismáticos podremos apreciar una mancha difusa de aspecto blanquecino, siendo necesario el uso de un telescopio para resolver las estrellas que lo configuran.

Cúmulo Patos Salvajes en l constelación del Escudo

Cúmulo Patos Salvajes en l constelación del Escudo

M27 ➔ Nuestra siguiente parada se encuentra a medio camino de las constelaciones de Sagitta (la Flecha) y Vulpecula (Zorrila), se trata de la nebulosa planetaria Dumbbell, que sólo puede ser observada con telescopios.

NGC 6802 ➔ Si nos desplazamos hacia la derecha, todavía entre las dos constelaciones anteriores, llegaremos a un curioso cúmulo abierto, con una configuración fácilmente reconocible y que le aporta el nombre por el que es conocido habitualmente, el Asterismo de la Percha. Se puede percibir a simple vista, pero necesitaremos la ayuda de unos prismáticos para poder contemplar su característica forma.

Albireo➔ En la cabeza de la constelación de Cygnus (Cisne) se encuentra esta estrella que puede observarse a simple vista. Sin embargo al contemplarla con un telescopio, comprobaremos que en realidad se trata de una estrella doble; la mayor de las dos es una estrella amarilla, que a su vez es una estrella binaria, mientras que la más pequeña es una estrella azul. Teniendo en cuenta que el azul y el amarillo son colores complementarios, en pocas ocasiones podremos contemplar de forma simultánea dos objetos celestes con mayor contraste entre ellos.

Nebulosa Dumbbell, Asterismo de la Percha y estrella doble Albireo

Nebulosa Dumbbell, Asterismo de la Percha y estrella doble Albireo

Foto de Albireo https://bitacoradegalileo.files.wordpress.com/2010/03/albireo.jpg

El final de nuestra ruta ➔ A estas alturas, dependiendo de la hora a la que hayamos comenzado este paseo por los objetos de la Vía Láctea, nos encontraremos aproximadamente en el cenit de la bóveda celeste. Nos hemos dejado muchas cosas por el camino y todavía nos quedan algunas muy interesantes si continuamos en dirección hacia la constelación de Cassiopeia (Casiopea), pero lo vamos a dejar para otra ocasión. Como despedida os proponemos buscar M31, nuestra galaxia vecina de Andrómeda, en la constelación del mismo nombre.

Qué mejor manera de terminar que contemplando esa pequeña mancha blanquecina, sabiendo que en su interior alberga otra inmensidad de maravillas como las que acabamos de visitar.

Localización y aspecto visual de la Galaxia de Andrómeda.

Localización y aspecto visual de la Galaxia de Andrómeda.

VISIBILIDAD PLANETARIA.

Durante este mes Mercurio y Venus se han alejado un poco más del Sol, por lo que podrán comenzar a verse justo después del atardecer. A final del mes se producirá una bonita conjunción que nos permitirá ver juntos por el telescopio a Venus y Júpiter. Si no quieres perdértelo los días 26 y 27 hemos organizado observaciones para ver estas conjunciones y muchas cosas más.

Conjunción Júpiter y Venus

Conjunción Júpiter y Venus

La mala noticia es que para que dicha conjunción sea posible Júpiter va a encontrarse bastante cerca del horizonte al atardecer. A primeros de mes se encontrará a 20º por encima del horizonte en el ocaso y esta altura se irá reduciendo a lo largo del mes hasta llegar a tan sólo 6º justo sobre el horizonte O en el momento del ocaso solar.

Todavía podremos disfrutar de él por un breve tiempo justo al atardecer en los primeros días de septiembre y después de esto tendremos que esperar hasta finales de octubre para poder volver a verlo, unas horas antes del amanecer.

Al igual que el mes pasado los reyes de la fiesta siguen siendo Marte y Saturno, pese a que en el ocaso ambos ya han alcanzado su altura máxima, permanecerán por encima del horizonte hasta aproximadamente las 2:00 am, tiempo que se reducirá hasta la medianoche a final de mes.

Urano aparecerá por el horizonte después del anochecer y permanecerá en el cielo hasta el alba y Neptuno tendrá un comportamiento parecido, con la única diferencia de que su orto comienza prácticamente al atardecer.

EFEMÉRIDES

Martes 2 de agosto: Luna nueva (Distancia geocéntrica: 382286 Km.)

Jueves 4 de agosto: Ocultación de Mercurio por la Luna. DM: 0.579 Ilum: 4.6%

Sábado 6 de agosto: Ocultación de Júpiter por la Luna. DM: 0.217 Ilum: 11.2%

Miércoles 10 de agosto: Luna en el apogeo. (Distancia geocéntrica: 404262 Km | Iluminación: 42.9%)

Luna en cuarto creciente

Jueves 11 de agosto: Marte a 7.40°S de la Luna. (Altura solar: -31.9°)

Viernes 12 de agosto: Máximo de la lluvia de meteoros de las Perseidas, actividad desde el 17 de julio al 24 de agosto, THZ 150. Cometa: 109P/Swift-Tuttle. Radiante en Perseo, AR 48º, DE +58º.

Aunque el radiante se encuentra en dirección N no debemos dejar de mirar en el sentido opuesto, ya que corremos el riesgo de perdernos una bonita conjunción formada por la Luna, Saturno y Marte, sobre la constelación de Escorpio.

Conjunción Luna, Saturno y Marte

Conjunción Luna, Saturno y Marte

Sábado 13 de agosto: Saturno estacionario. (Elongación: 108.7°)

Lunes 15 de agosto: Mercurio en el afelio. (Distancia heliocéntrica: 0.46670 U.A.)

Martes 16 de agosto: Mercurio en máxima elongación este. (Elongación: 27.43°)

Miércoles 17 de agosto: Lluvia de meteoros: Kappa-Cygnidas, actividad desde el 3 al 25 de agosto, con máximo el 17 de agosto, THZ 3. Radiante en Cygnus, AR 286º, DE +59º

Jueves 18 de agosto: Máxima extensión iluminada de Mercurio. (EI: 22.0″^2 A.Fase: 91.39°).

Luna llena (Distancia geocéntrica:374106 Km.)

Viernes 19 de agosto: Ocultación de Neptuno por la Luna. DM: 1.041 Ilum: 98.5%

Lunes 22 de agosto: Luna en el perigeo. (Distancia geocéntrica: 367050 Km | Iluminación: 83.1%)

Mercurio a 3.99° de Júpiter. (Elongación mínima de los planetas: 26.5°)

Martes 23 de agosto: En el post de las efemérides del mes pasado os dijimos que en agosto habría una curiosa conjunción de Marte con su némesis. Aquí está desvelado el misterio; nos referíamos, como supongo que todos imaginasteis, a la estrella Antares, que debe su nombre al parecido que guarda con el planeta Marte,  el dios de la guerra conocido por los antiguos griegos como Ares. La cercanía de Saturno, a punto de entrar a su vez en conjunción con Marte, forma una bonita línea recta que conecta a los tres.

Conjunción Marte, Antares y Saturno

Conjunción Marte, Antares y Saturno

Miércoles 24 de agosto: Marte a 4.35° de Saturno. (Elongación mínima de los planetas: 98.1°)

Jueves 25 de agosto: Luna en cuarto menguante (Distancia geocéntrica:370807 Km.)

Marte a 4.39°S de Saturno. (Elongación mínima de los planetas: 97.0°)

Sábado 27 de agosto: Mercurio a 5.27°S de Venus. (Elongación mínima de los planetas: 22.2°)

Venus a 0.07°N de Júpiter. (Elongación mínima de los planetas: 22.3°)

Lunes 29 de agosto: Mercurio a 5.05° de Venus. (Elongación mínima de los planetas: 22.7°)

Marte 30 de agosto: Mercurio estacionario. (Elongación: 21.9°)

Miércoles 31 de agosto: Lluvia de meteoros: Alfa-Aurígidas, actividad desde el 28 al 5 de septiembre, con máximo el 31 de agosto, THZ 6. Radiante en Auriga, AR 93º, DE +39º

Y con esto terminamos lo que tenemos que contaros sobre el cielo del mes de agosto.

Os deseamos noches claras y agradables.

Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
Eterno aprendiz de fotógrafo.

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Efemérides

Efemérides astronómicas: Julio 2016

Por fin llegó el verano. Aunque esto desde un punto de vista estrictamente astronómico no tiene porqué ser bueno ni malo tiene asociadas ventajas que no se nos escapan a ninguno; la principal es que pese a contar con menos horas de oscuridad estas suelen ser más aprovechables, ya que la temperatura y la estabilidad atmosférica juegan a nuestro favor.

En el lado contrario contamos con que las altas temperaturas pueden favorecer la formación de nubes de condensación, aunque estas suelen desaparecer al bajar la temperatura, y también provocan más turbulencia en la atmósfera, empeorando la calidad de la observación y los máximos aumentos con los que podemos observar. En cualquier caso yo soy de los que prefiero poder observar con un seeing pobre a no poder observar por tener el cielo lleno de nubes.

EL CIELO DEL MES

Las características del cielo de este mes son bastante parecidas a las del mes anterior, con la ventaja de que algunas de las zonas más interesantes, como las constelaciones de Escorpión y Sagitario y la zona central de la Vía Láctea, aparecerán antes por el horizonte.  

Los días más propicios para disfrutar de esta zona serán los de Luna Nueva, ya que la Luna Llena este mes se encontrará justo encima de Sagitario, por lo que su brillo impedirá disfrutar de la Vía Láctea y los objetos que allí se sitúan.

Podéis localizar estas dos constelaciones en dirección sur comenzando a buscar desde el horizonte, ya que no ganan mucha altura en el cielo.

Entre los cúmulos globulares, formados por cientos de miles de estrellas, en Escorpio podemos contemplar al más cercano a nuestro planeta, M4, muy cerca de la estrella Antares y a  M22 en la constelación de Sagitario. Pueden observarse con prismáticos, con aspecto de una bolita algodonosa de bordes difusos, aunque es con un telescopio donde revelan su impresionante belleza.

También podemos encontrar algún cúmulo abierto, como M25 en Sagitario y M6 y M7 a la izquierda de Escorpión.

Al encontrarnos mirando hacia el núcleo de nuestra galaxia podemos encontrar gran cantidad de nebulosas, como la nebulosa de emisión M8, también conocida como nebulosa del lago o de la laguna, según qué fuentes consultemos, y que en cielos muy oscuros puede llegar a apreciarse a simple vista. Su brillo se debe al hidrógeno ionizado (HII) por las calientes estrellas que se están formando en su interior. Asociada a la nebulosa podemos observar el cúmulo abierto NGC 6530, con una característica forma que muestra una ligera concentración hacia su zona central. Aunque coincida visualmente con la nebulosa se encuentra por delante de ella, por lo que sus estrellas no guardan relación con la ionización del gas de M8.

Un poco por encima de esta última encontramos M20, la Nebulosa de Trífida, que combina zonas de emisión con otras de reflexión. Presenta en su interior densas zonas de polvo que ocultan la luz y la dividen visualmente en tres lóbulos, lo que ha dado lugar a su nombre.

Sugerencias de observación en Escorpión y Sagitario

Sugerencias de observación en Escorpión y Sagitario

 

Utilizando unos prismáticos de potencia moderada como pueden ser unos 15×70 es posible contemplar ambas nebulosas a la vez, ofreciendo un espectáculo difícil de olvidar. Os adjuntamos una simulación para que os hagáis una mejor ideo, pero recordad que con cantidades pequeñas de luz nuestros ojos sólo perciben el brillo, así que olvidaros de verlo con estos colores. 😉

Aspecto de M8 y M20 a través de prismáticos 17x50

Tamaño relativo de M8 y M20 a través de prismáticos 17×50

 

Por descontado el cielo de verano presenta muchos más objetos interesantes, como ya contamos el mes anterior, igualmente os animamos a consultar el completo artículo que publicamos el año pasado por estas fechas en el que se explica con detalle el cielo de verano.

VISIBILIDAD PLANETARIA.

Mercurio podrá observarse brevemente justo antes de la salida del Sol, mientras que Venus transita tan cerca de él que queda enmascarado por éste.

De Oeste a Este podemos encontrar a Júpiter, Marte y Saturno, que se moverán por las constelaciones de Leo, Libra y Escorpión respectivamente.

Júpiter estará presente en el cielo desde el atardecer y será visible durante la primera quincena hasta la medianoche.

Marte y Saturno todavía nos van a regalar unas horas más de observación, pero irán desapareciendo cada vez más pronto por el horizonte Oeste conforme se aproxime el final del mes, momento en que a las dos de la madrugada ya sólo podremos ver a Saturno, bastante bajo en el horizonte.

Os adjuntamos las curvas de visibilidad  de estos tres planetas para que podáis programar con más detalle su observación; en ellas podéis ver que Saturno es el único que alcanza su máxima altura durante la noche, así como que las mejores condiciones de observación,  indicadas en las gráficas con una franja de color negro, se concentran en la primera semana al no tener Luna durante toda la noche.

Curvas de visibilidad de Marte, Júpiter y Saturno en julio de 2016

Curvas de visibilidad de Marte, Júpiter y Saturno en julio de 2016

Urano y Neptuno serán visibles en las horas previas al amanecer.

LLUVIAS DE METEOROS

Desde el punto de vista de las lluvias de estrellas julio es un mes bastante interesante, al buen tiempo que suele acompañar se une el nutrido grupo de lluvias de estrellas que podemos observar, que además va a coincidir con buenas condiciones de observación puesto que sus máximos se concentran en los últimos días del mes y cercanos a la fase de Luna nueva del 2 de agosto.

  • Pisicis Austrínidas. Con actividad entre el 15 de Julio y el 10 de Agosto. El máximo previsto el 28 de julio con THZ 5 y el radiante situado en Piscis Australis. Meteoros lentos de color amarillento y ocasionalmente brillantes.
  • Alfa Capricórnidas. Actividad entre el 3 de julio y el 15 de agosto, máximo el 30 de julio, con THZ 5. Radiante en Capricornio. Produce meteoros muy lentos de tonos azules y verdes.
  • Delta Acuáridas Sur. Activa desde el 12 de julio al 23 de agosto, con máximo el 30 de julio y THZ 16. Radiante en Acuario.

EFEMÉRIDES

Viernes 1 de julio. Luna en el perigeo.

Lunes 4 de julio. Luna nueva. Tierra en el afelio (Distancia heliocéntrica: 1.01675 U.A.).

La Sonda Juno llega a la órbita de Júpiter.

Jueves 7 de julio. Mercurio en conjunción superior.

Lunes 11 de julio. Venus en el perihelio.

Martes 12 de julio. Luna en cuarto creciente.

Miércoles 13 de julio. Luna en el apogeo. Distancia geocéntrica: 404269 Km

Jueves 14 de julio. Conjunción Marte-Luna

Sábado 16 de julio. Conjunción Mercurio-Venus

Martes 19 de julio. Luna llena.

Sábado 23 de julio. Conjunción Neptuno-Luna

Martes 26 de julio. Conjunción Urano-Luna. Luna en cuarto menguante.

Miércoles 27 de julio. Luna en el perigeo. Distancia geocéntrica: 369662 Km.

Jueves 28 de julio. Máximo de la lluvia de meteoros Piscis Austrínidas.

Sábado 30 de julio. Máximo de las lluvias de meteoros Delta Acuáridas Sur y Alfa Capricórnidas.

Con esto terminamos el mes, no os perdáis la entrada de Agosto, en la que os hablaremos, entre otras cosas, de las famosas Perseidas y una bonita conjunción de Marte con su némesis. Os dejamos una pista (tan-tan-tan, música de suspense).

Felices vacaciones.

Interesado en astronomía y cualquier cosa relacionada con el espacio y la ciencia en general, ya sea real o ficción. Me encanta enredar con casi cualquier cosa que se enchufe y tenga luces y botones.
Eterno aprendiz de fotógrafo.

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