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febrero 2011

AstroReview Material

AstroReview: Celestron FirstScope

Con este artículo inauguramos una nueva sección, una sección de análisis y reviews de diverso material astronómico. Hemos querido empezar con un conocido telescopio: el FirstScope de Celestron. Se trata de un telescopio de iniciación, pero no está destinado a los principiantes sino a los más pequeños de la casa. Fue elegido producto oficial del Año Internacional de la Astronomia 2009 y, desde entonces, se ha hecho muy popular. Vamos a ver por qué:

ASTROREVIEW: CELESTRON FIRSTSCOPE CajaFirstScope con su caja

El FirstScope es un reflector de 76mm de apertura y 300mm de focal, montado sobre una montura dobson. Desde el primer momento este pequeño telescopio no deja de sorprendernos. Al abrir la caja nos damos cuenta de que el telescopio ya viene prácticamente montado. Sólo tendremos que quitar la tapa, poner un ocular (de los dos que trae, un 20mm y un 4mm) y lo tendremos listo para observar. Su diseño, su tamaño y su facilidad de uso lo convierte en el instrumento ideal para que los más pequeños de la casa empiecen a conocer el fascinante mundo de la astronomía.

Mecánica y uso

Para su uso es necesario disponer de una mesa estable o cualquier superficie algo elevada desde la que podamos observar de forma cómoda. Su movimiento en acimut (el giro que realiza la base en el plano horizontal) es fluido en todo su recorrido, aunque no dispone de freno. Por otro lado, su movimiento en altura es también muy suave y sí posee un freno fácil y en una posición accesible, con tan sólo apretar una especie de pomo en la parte que une el tubo a la montura frenaremos instántaneamente el telescopio.

En cuanto al enfocador hay que reconocer que cumple sorprendentemente bien su función. Se trata de un enfocador de cremallera de tamaño estándar de 1,25”, lo cual se agradece mucho, puesto que nos permitirá ponerle otros ocular de esta medida que tengamos en nuestro equipo. Su desplazamiento es suave pero la molesta grasa-pegamento que incorporan los telescopios fabricados por Synta no es la más acertada, puesto que resultará muy desagradable para los niños.

ASTROREVIEW: CELESTRON FIRSTSCOPE EnfocadorEnfocador de cremallera de 1,25”

El telescopio es pequeño lo mires por donde lo mires pero nos llama la atención lo bien solucionado que está el gran problema que supone hacer un reflector de estas dimensiones, puesto que la obstrucción tan grande que supone el secundario en este tipo de telescopios dejaría casi inservible a los escasos 76mm de apertura de este pequeñín. Y es que, el espejo secundario es muy muy pequeño -y ligero- y se mantiene sujeto a través de un sólo punto de anclaje, no como el resto de reflectores que requieren de cuatro patas para su sujección.

ASTROREVIEW: CELESTRON FIRSTSCOPE Espejo secundarioEspejo secundario sujeto por sólo una pata

El acabado del telescopio es sencillo pero muy atractivo. Al elegante diseño en blanco y negro se suman los nombres de los astrónomos más importantes de la historia que lleva dibujos sobre el tubo. Por tanto, vemos que no se trata sólo de un telescopio para los niños sino que también puede ser un elemento ornamental de las habitaciones o la biblioteca de todo aficionado a la astronomía. Sin duda, es un detalle original para sorprender a los aficionados a la astronomía a los que ya no sabes qué más puedes regalar.

La versión sencilla de éste telescopio viene con dos oculares, un H20 y un SR4, pero podemos completar el equipo comprando a parte un kit de accesorios que contiene un buscador, un filtro lunar, dos oculares -de 12,5mm y un 6mm-,un CD con el software The Sky (level 1) de Celestron y una funda para transportarlo. Sin embargo, creo que el equipamiento básico de este telescopio es más que suficiente para realizar su función y no creo que valga la pena gastar más dinero en estos accesorios.

Observación

A la hora de observar con el FirstScope debemos de tener en cuenta lo qué es. Se trata de un telescopio en miniatura al que no le podemos pedir una gran resolución ni un detalle espectacular Una vez que nos hacemos a la idea de que no lo podemos comparar con cualquier otro telescopio podemos entrar a valorarlo. Lo primero que nos llama la atención es que los patrones de difracción que produce no son iguales al del resto de los reflectores. Obvio. Como ya hemos mencionado, el secundario del FirstScope sólo está sujeto por una pata en vez de por cuatro. Esto nos produce unos patrones muy raros en las estrellas y nos dificulta la tarea de conseguir un buen foco.

Con los oculares que vienen (un 20mm y un 4mm) obtendremos 15x y 75x respectivamente. Es un rango suficiente de aumentos para su limitada abertura, pero hemos de reconocer que el SR4 es realmente flojo. Sin duda, mejorará mucho si usamos unos oculares mejores que tengamos en nuestro equipo. Con un vixen LV 5 la imagen de la Luna era mucho más aparente de lo que esperábamos y se podían observar gran cantidad de detalles en el terminador, pero en el resto se hacía muy complicado apreciar detalles.

El campo de observación que obtenemos es muy grande, puesto que sólo tiene 300mm de focal. Esto hace que el telescopio y el 20mm sean el equipo ideal para grandes campo de estrellas y para que los niños puedan coger el telescopio y apuntar a cualquier parte, y así comiencen a interesarse por la astronomía de una forma divertida, casi jugando.

Para terminar os dejamos el vídeo promocional de Celestron


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Fundador y coordinador de AstroAfición. Desde 2009 me dedico de forma activa a la astronomía, impartiendo todo tipo de cursos y talleres.

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Material Telescopio

Tipos de Telescopios

El telescopio -para observación astronómica- es un instrumento óptico que existe desde el siglo XVII. Galileo fue el primero -aunque existen dudas razonables al respecto- en observar el firmamento con un telescopio y registrar sus observaciones por escrito. Poseía un sencillo refractor de 30mm y una calidad óptica muy pobre con el que pudo observar los cuatro satélites visibles de Júpiter -hoy conocidos como Satélites Galileanos en su honor-. También observó los cráteres de la Luna y las manchas solares (sin emplear la protección adecuada, por lo que poco a poco fue perdiendo visión hasta que, al final de su vida, se quedó ciego). Un instrumento tan sencillo como el suyo le dió muchísimas satisfacciones y pudo hacer grandes descubrimientos con él. Si eres de los muchos que tienen un telescopio abandonado en el trastero, no te desanimes y piensa que Galileo realizó grandes observaciones con un telescopio mucho peor que cualquiera que pueda existir en la actualidad. En cambio, si eres de los que están pensando en comprar un telescopio, vamos a intentar explicar las características de cada tipo de telescopio y darte algunos consejos sobre su uso.

partes de un telescopio En este esquema podemos ver las partes fundamentales de un telescopio. Se trata de un telescopio reflector sobre montura ecuatorial.

Antes de explicar los tipos de telescopios más comunes, debemos conocer las principales caracterísiticas que definen un telescopio y en las que hemos de fijarnos a la hora de buscar uno.

Diámetro o apertura. Es el tamaño del objetivo, ya sean lentes o espejos. Este es un dato fundamental ya que determina la cantidad de luz que capta el telescopio, así como el poder de resolución y el número máximo de aumentos que podremos obtener. Un telescopio con más apertura captará más luz y podremos observar detalles más sutiles u objetos más débiles. Normalmente viene dado en milímetros y se expresa como D= — mm, aunque es posible que en muchas ocasiones lo encontremos expresado en pulgadas con el símbolo ”. Por ello necesitaremos saber la conversión entre pulgadas y milímetros, que es aproximadamente de 1”=2,56cm=25,6mm, pero según vaya pasando el tiempo asociaremos los datos automáticamente y sabremos de forma instantánea que un 6” es un 150mm.

Distancia focal. Es la distancia que recorre la luz desde el objetivo hasta el ocular. Este parámetro está relacionado con el tamaño del telescopio ya que en el caso de los refractores esta distancia coincide prácticamente con la longitud del tubo, pero no ocurre lo mismo en otro tipo de telescopios. La distancia focal (o longitud focal) determina el número de aumentos que podemos obtener con cada ocular, pero ya veremos las fórmulas básicas en próximas entradas. Se expresa como F= — mm

Relación focal. Se denomina relación focal al cociente entre la distancia focal y el diámetro (D/F). Se expresa como f= D/F = — (adimensional, sin unidades). Muchas veces encontraremos con que sólo conocemos el diámetro y la relación focal del telescopio (ej. un newton de 150mm a f5) y tendremos que hallar su longitud focal (en nuestro ejemplo, F=D*f=150*5= 750mm).

Una vez que conocemos los parámetros básicos, vamos a estudiar los tipos de telescopios más comunes que podemos encontrar en el mercado.

relación focal telescopioEsquema óptico de los tres tipos de telescopios que vamos a tratar: Refractor, Reflector y Catadióptrico (traducido al inglés como Compound)

Refractor: es el modelo de telescopio más antiguo y por ello el más conocido. En ocasiones también se denomina telescopio galileano. Está compuesto por un conjunto de lentes que captan la luz y la concentran en el foco, donde colocaremos el ocular. Existen distintas configuraciones ópticas para este conjunto de lentes -dobletes, tripletes, diseño petzval, etc- y cada una ofrecerá una calidad y una correción de las aberraciones ópticas diferente. El principal defecto de los refractores es su cromatismo, que se traduce en que aparecen un halo rojizo y otro azulado a ambos lados de los objetos más brillantes. Esta aberración óptica es producida por la refracción de la luz en las lentes del telescopio, aunque pueda estar corregida en mayor o menor medida. Según este parámetro los refractores se clasifican en acromáticos, cuando el cromatismo es todavía muy notorio, y apocromáticos, cuando esta aberración es prácticamente inapreciable. A pesar de esta pequeña tara, las lentes tienen una gran calidad óptica y ofrecen imágenes muy nítidas y con estrellas muy puntuales.

Esquema telescopio refractor

Reflector: Está compuesto por un espejo cóncavo situado en el extremo inferior del tubo, que concentra la luz y la dirige hacia un espejo secundario plano de menor tamaño situado en la boca del tubo, que rebota la luz a 45º y la dirige hacia el ocular. Hay que tener en cuenta que una parte del diámetro del objetivo queda tapado por el secundario, por lo que su área útil suele ser entre un 10 y un 20% inferior. Existen varios tipos pero el diseño más utilizado es el sistema Newton. Son más voluminosos que los refractores y su manejo es menos intuitivo, puesto que el ocular está situado cerca de la boca del telescopio. Estos telescopios sufren de coma y otro tipo de aberraciones menos apreciables pero aún así, presentes. Su calidad óptica es, por norma general, inferior a los refractores, aunque en los últimos años se están consiguiendo unas calidades impresionante. A pesar de elo, las estrellas aparecen menos puntuales.

Esquema telescopio reflector

Catadióptricos: Estan formados por lentes y espejos, intentando solventar los defectos que presentan los diseños anteriores. El objetivo es un espejo cóncavo pero en la apertura hay una lente correctora que sostiene un espejo secundario, que dirige la luz hacia un hueco en el centro del espejo principal en el final del tubo. Este diseño hace que la distancia focal de este tipo de telescopios sea muy grande, mientras que el tubo tiene un tamaño muy ajustado. Son tubos cortos y pesados pero fáciles de transportar por su escasa longitud. Su calidad óptica es buena pero no llegan a superar a la de un buen refractor y se quedan a medio camino entre ambos diseños, conviertiéndose en un telescopio todoterreno sin un campo concreto en el que destacar. Existen distintos diseños y configuraciones ópticas: Smicht-Cassegrain, Maksutov-Cassegrain, Ritchey-Chrétien, etc.

Esquema telescopio catadrioptico

Recomendaciones, consejos, ventajas e inconvenientes:

Para iniciarse en astronomía se recomienda una apertura mínima de 70mm para refractores y 130mm para reflectores. En cambio, para catadriópticos no es aconsejable bajar de los 150mm o incluso 200mm, esto hace que no sean tan utilizados como telescopios de iniciación. Estos datos son aperturas mínimas orientativas y siempre que el bolsillo no se resienta lo permita es aconsejable superar estas cifras. Así mismo, no es aconsejable gastar menos de 250€ en un telescopio o será más que probable que acabe en desuso por no satisfacer sus expectativas, aunque siempre hay excepciones. Si no dispone de ese presupuesto, quizá lo mejor sea empezar con unos prismáticos y un planisferio.

Es importante saber que con el mismo presupuesto podremos conseguir un reflector de mayor diámetro que un refractor, ya que los espejos son mucho más sencillos de pulir y sus costes de fabricación son menores que los de las lentes. Por contra, las lentes ofrecen, en general, una calidad mayor. Esto hace que exista un tipo de observación o un tipo de objetos más adecuados para cada tipo de telescopio. De esta forma, los refractores suelen estar destinados a observación planetaria y de estrellas dobles, por tener una mayor calidad óptica, mientras que los reflectores suelen estar destinados a la observación de cielo profundo (nebulosas, galaxias, cúmulos, etc) por tener una apertura mayor. Sin embargo, esto no es determinante -y mucho menos para iniciase en astronomía- ya que todos los telescopios de iniciación son un poco “todoterrenos” y nos servirán para tocar un poco todos los campos de observación. Los catadióptricos son telescopios que no tienen una finalidad muy definida y se encuentran a medio camino entre las ventajas de los refractores y las de los reflectores.

Los telescopios no requieren excesivo mantenimiento pero sí es cierto que hay que tenerlos bien colimados para su correcto funcionamineto. Colimar un telescopio consiste en colocar todos sus elementos ópticos de forma que el haz de luz quede perfectamente alineado y parelaleo al eje óptico. Es un tarea sencilla y mecánica pero que las primeras veces se antoja algo complicada. Los reflectores y catadióptricos hay que colimarlos muy a menudo, mientras que los refractores no. Esta es una caracterísitica importante pero que no debe asustarnos ni decantar nuestra opinión a la hora de comprar un telescopio.

Por último, queda mencionar que cada tipo y cada diseño de telescopio tiene unas aberraciones ópticas determinadas. Éstas pueden estar mejor o peor corregidas pero son comunes a cada tipo de telescopio. Así pues, un reflector sufrirá de coma y aberración esférica mientras que un refractor sufrirá de un mayor o menor cromatismo.

Esto no termina aquí, a la hora de comprar un telescopio hay que tener en cuenta otros muchos facotres como la montura, el peso, el tamaño, el lugar de observación y, por supuesto, el precio. Estos temas y muchos otros los iremos tratando en las próximas entradas.

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Fundador y coordinador de AstroAfición. Desde 2009 me dedico de forma activa a la astronomía, impartiendo todo tipo de cursos y talleres.

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Tutoriales

Cómo encontrar la Estrella Polar

encontrar la estrella polar marcando el norte

La pata Norte del trípode, señalizada en esta montura

La Estrella Polar tiene una gran importancia para los aficionados a la astronomía, sobre todo si vamos a usar un telescopio con montura ecuatorial. Al contrario de lo que muchos recién llegados al mundo de la astronomía amateur creen, la estrella polar no es la más brillante del firmamento. Lo que caracteriza a esta estrella y la hace tan importante es que nos indica la situación muy aproximada del polo norte celeste (y conste que recalco lo de celeste, porque el norte magnético no coincide con éste).

Cuando tenemos que poner en estación nuestro telescopio necesitamos “alinear a la polar”. Esto no es otra cosa que conseguir que el eje de ascensión recta de nuestra montura esté lo más alineado posible con el eje de rotación de la Tierra, de tal forma que cuando hagamos el seguimiento de un astro solamente necesitaremos realizar la pequeña corrección que supone contrarrestar el movimiento de rotación de nuestro planeta.

¿Como encontrar la Estrella Polar?

estrella polar cómo encontrar

La Estrella Polar o Polaris es fácilmente localizable en el firmamento siguiendo estas sencillas instrucciones: Lo primero de todo es localizar la constelación de la Osa Mayor (también conocida como “El Carro” o “la sartén”). Desde las dos últimas estrellas de la Osa Mayor que vemos representadas en la imagen trazamos una línea imaginaria de aproximadamente 5 veces la distancia entre estas dos estrellas y llegaremos a la Estrella Polar. Sabremos si hemos acertado si esta estrella forma a su vez parte de una pequeña constelación llamada “Osa Menor” que se asemeja bastante a la forma de un pequeño cazo pero está invertida con respecto a la Osa Mayor. Reconocer la constelación de la Osa Menor no es fácil puesto que las estrellas que la forman no son muy brillantes y no llegan a verse desde núcleos urbanos.

Una vez localizada la Estrella Polar podremos poner en estación nuestro telescopio y usando un planisferio lograremos localizar el resto de constelaciones.

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Roberto Ferrero es monitor y socio fundador de AstroAfición

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Telescopio

¿Telescopio o prismáticos?

Dar los primeros pasos en Astronomía nunca es fácil. Por eso, desde AstroAfición, vamos a intentar hacértelo más llevadero con nuestros tutoriales y aclarar algunos conceptos desde el principio. Ya hemos visto cómo usar un planisferio, ahora veremos por dónde empezar a observar el cielo: ¿telescopio o prismáticos?

Cuando se despierta en nosotros el gusanillo de la astronomía nos ponemos nerviosos, queremos tenerlo todo claro y tenerlo ya. Nos ponemos a mirar telescopios y nos perdemos entre la gran cantidad de modelos, marcas y diseños. Bien, en otra ocasión ya veremos qué tipos de telescopios existen, pero antes de ello necesitamos saber si lo que queremos es un telescopio o si quizá sea mejor empezar con unos “simples” prismáticos. Los telescopios no son la única manera de observar el firmamento y lanzarnos directamente a por uno, sin tener demasiada experiencia, puede ser un error y lo más probable es acabe cogiendo polvo en el trastero. Debemos de saber que, incluso a simple vista, podremos observar gran cantidad de objetos celestes -si sabemos donde mirar- como las Pléyades, la Galaxia de Andrómeda, el Doble Cúmulo de Perseo, y por supuesto, los planetas más brillantes del Sistema Solar y la Luna. Si todo esto podemos observarlo a simple vista, con un medio más potente pero modesto, asequible y manejable como unos prismáticos, podremos llegar a observar mucho más. Vamos a ver las diferencias entre prismáticos y telescopios, qué se puede observar con cada uno y qué ventajas e inconvenientes presentan. Empezamos.

Prismáticos Bresser 10x50. LidlPrismáticos Bresser 10×50. Lidlprismáticos por 20€ Foto: Roberto Bravo

1. Peso, manejo y usabilidad.

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta a la hora de comprar -o no comprar- un telescopio es qué uso le vamos a dar. No servirá de nada comprar un telescopios de 30kg si tenemos una hernia de disco y no lo vamos a poder montar o uno de metro y medio si no va a caber en nuestro coche. Parecerá absurdo pero peores cosas se han visto. Por tanto, el peso es un dato que deberemos de tener en cuenta. Los prismáticos los podremos llevar a todas partes de manera mucho más cómoda que un telescopio, lo que nos dará pie a usarlo en un mayor número de ocasiones. Además, su uso es indiscutiblemente mucho más intuitivo que el de un telescopio.

Por otro lado, ¿quién no tiene unos prismáticos por casa? Cualquier prismático nos servirá para empezar a observar el firmamento, aunque al final de este artículo veremos qué caracterísitcas debemos tener en cuenta a la hora de elegir unos prismáticos para astronomía.

Telescopio al atardecer – Foto: Roberto Bravo

2. Precio y modelos

También es evidente que el precio de unos prismáticos puede ser mucho más reducido que el de un telescopio. Existen prismáticos decentes a precios muy asequibles, mientras que para encontrar un telescopio con un mínimo de calidad tendremos que gastarnos mucho más. Aquí podrás encontrar multitud de prismáticos.

– El caso de los Lidlmáticos – Bresser 10×50. :

Unos prismáticos muy conocidos entre los aficionados a la astronomía son los Bresser 10×50 que, de vez en cuando, saca el Lidl a la venta. Este peculiar comercio nos ofrece la posibilidad de adquirir unos prismáticos decentes por tan sólo 20€. Eso sí, hay que estar atentos a cuándo salen a la venta, ya que las ofertas no suelen durar muchos días. Sin embargo, no hay que confundirlos con otros modelos que también ofertan y que no son tan buenos.

3. Visión binocular.

En general, la visión binocular resulta más cómoda, puesto que al mirar con los dos ojos a la vez el cerebro trabaja como de costumbre, recibiendo la misma información por cada ojo en vez de sólo por uno, como ocurre con los telescopios. Esto hace que tengamos la vista más relajada y que podamos observar de manera más tranquila y percibiendo más detalles. Sin embargo, hay mucha gente que es incapaz de juntar ambas imágenes y, por mucho que se esfuercen, no dejan de ver dos imágenes independientes. Antes de comprar unos prismáticos, aseguráos que éste no es vuestro caso.

prismáticosGama de Prismáticos Ultralyt

4. Qué se puede observar

Quizá la pregunta que más os habéis planteado hasta llegar aquí es: ¿qué se puede observar con unos prismáticos? o, ¿cuál es la diferencia con un telescopio? Las diferencias a la hora de observar son muchas pero las podemos resumir en dos conceptos:

– Campo y aumentos. Los prismáticos nos permiten observar regiones del cielo muy amplias mientras que los telescopios, al tener un número más elevado de aumentos, nos ofrecen un campo de observación más pequeño. Esto hace que los prismáticos no sean adecuados para observar objetos que requieran muchos aumentos -como planetas o estrellas dobles- pero sí que serán la mejor herramienta para difrutar de grandes cúmulos estelares o grandes nebulosas y galaxias. Por ejemplo, es mucho más interesante observar el núcelo de la Vía Láctea con prismáticos que con telescopio. A lo ya dicho hay que añadir que en los prismáticos el número de aumentos es una caracterísitica fija, mientras que en los telescopios podemos variar el número de aumentos usando unos oculares u otros.

5- Los prismáticos en astronomía. Características.

A la hora de escoger unos prismáticos debemos fijarnos en varios aspectos:

Aumentos y diámetro: Todos los prismáticos vienen referidos por dos números -10×50, 7×50, 12×60, 8×40, etc-. El primer número nos indica los aumentos y el segundo número el diámetro del objetivo en milímetros. Cuanto mayor sea el diámetro, mayor será la cantidad de luz que capte y, por lo tanto, podremos observar objetos más débiles pero también hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea el diámetro del objetivo, mayor será su peso y nos costará más que no nos tiemble el pulso. De igual manera, un número mayor de aumentos no siempre será mejor, es decir, si observamos con más aumentos, nuestro pulso afectará más a la imagen y será más complicado que no temblemos. Hay que encontrar un equilibrio entre ambos.

Pupila de salida: es el diámetro en milímetros del cono de luz que llega a nuestro ojo y se obtiene diviendo el diámetro del objetivo entre el número de aumentos (p.ej: en unos 10×50. 50/10=5mm de pupila de salida). Este parámetro es mucho más importante de lo que se piensa y debemos de tener en cuenta las condiciones en las que vamos a observar. La pupila humana en condiciones óptimas llega a dilatarse hasta un máximo de 7mm, pero este número se ve reducido si no estamos en condiciones de oscuridad total y también se va reduciendo con la edad. Así pues, si tenemos unos prismáticos 7×50 con una pupila de salida de 7mm y estamos observando desde un núcleo semiurbano (nuestras pupilas no superarán los 5mm de diámetro), gran parte de la luz que captan los prismáticos no entrará en nuestro ojo y la estaremos perdiendo. Por ello, los prismáticos más adecuados para astronomía son los que nos dan una pupila de salida de unos 5mm, como los 8×40 10×50, 12×60, 15×75, etc.

Peso. Parece que ya hemos reducido los tipos de prismáticos a unos pocos pero todavía nos queda averiguar si nos interesan unos 8×40 o unos 15×75. Resulta evidente que unos 15×75 podrán captar mucha más luz que unos 8×40 y que con ellos veremos más detalles. Esto es cierto, pero sujetar unos 15×75 a pulso puede ser realmente complicado, por lo que volvemos otra vez al tema del peso. Unos 10×50 son ideales para usar a pulso en condiciones normales, no pesan más de 1kg, son fáciles de usar y tienen un diámetro de 50mm -nada despreciable si lo comparamos con nuestras “pequeñas” pupilas de 5 o 7mm-. Hay quien no puede usar unos 10×50 sin temblar demasiado y arruinar la observación y hay quien puede usar unos 12×60 sin ningún problema pero, por norma general, a partir de 10×50 lo adecuado es usar un trípode para prismáticos. Por tanto, si vamos a usar unos 15×75 necesitaremos, casi obligatoriamente, un trípode. Esto hace que la sencillez y la usabilidad de los prismáticos ya no sean tan ventajosas frente a un telescopio. Sin embargo, los prismáticos siguen ofreciendo una visión binocular -más cómoda para muchos- que los telescopios no tienen.

En otra ocasión hablaremos de los distintos modelos, marcas y precios que existen en el mercado.

Con todo este artículo no pretendemos convencer a nadie de comprarse unos prismáticos ni de que ésto sea lo correcto. Yo mismo empecé directamente con un telescopio y me ha ido de maravilla. Lo que sí que queremos dejar claro es que empezar por unos prismáticos quizá sea la mejor manera de asegurarnos que este reciente interés por la astronomía no es un capricho pasajero y que realmente nos gusta y disfrutamos con ello. Si descubrimos que ese interés realmente se ha convertido en afición, es cuando debemos plantearnos la compra de un telescopio.

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Fundador y coordinador de AstroAfición. Desde 2009 me dedico de forma activa a la astronomía, impartiendo todo tipo de cursos y talleres.

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