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mayo 2012

Consejos

Cómo observar el Sol con seguridad

A la hora de observar el Sol siempre insistimos muchísimo en sus peligros y en la necesidad de utilizar filtros adecuados y contar con la supervisión de alguien con experiencia. No obstante, somos conscientes que ante fenómenos como el próximo tránsito de Venus o los eclipses solares todo el mundo siente curiosidad y no puede evitar intentar observarlo. En este artículo os daremos algunos consejos y recomendaciones de seguridad para poder observar el Sol. No obstante insistimos en nuestra recomendación de contar con la supervisión de una persona con experiencia en observación solar y prestar especial atención a los niños si están observando el Sol con nosotros.

Los peligros de la observación solar

En nuestras actividades de observación solar siempre comenzamos hablando sobre los peligros que este tipo de actividad supone si no se toman las medidas de seguridad adecuadas. En charlas con adultos y mayores insistimos mucho en que NUNCA debemos observar el Sol directamente (y con esto se sobreentiende que tampoco a través de prismáticos ni telescopios, claro). La gente a veces nos toma por tontos porque si intentas mirar al Sol a plena luz del día la verdad es que es muy complicado, instintivamente cierras los ojos o apartas la mirada, tu cuerpo reacciona de manera natural para evitar el deslumbramiento. ¿Pero qué ocurre cuando hay un día nublado o miramos el Sol a través de gafas de Sol, cristales tintados, etc…? Nuestro ojo está recibiendo mucha menos luz y por tanto sí que “nos deja” ver el Sol. Ahí es donde está el peligro. Al recibir menos luz nuestra pupila está más dilatada y entran más rayos de luz pero es que además de luz visible nuestras células oculares están recibiendo radiación infrarroja y radiación ultravioleta y esa radiación las hace polvo. Por eso nuestros ópticos insisten tanto en la necesidad de usar gafas de Sol homologadas, porque unas gafas oscuras sin un buen filtro UV hace que estemos con las pupilas más dilatadas y nuestro ojo reciba una sobredosis de rayos UVA. ¿Sabías que ni siquiera nuestros párpados protegen totalmente al ojo de la radiación solar en días muy soleados? Esto es válido para gafas de Sol no homologadas (atención, las gafas de Sol homologadas tampoco son aptas para observar el Sol directamente), cristales ahumados, CDs, radiografías y cualquier otro remedio casero que alguien os diga que sirve para ver el Sol ¡Así que por el bien de tu vista no los uses!

¿Y qué ocurre en los eclipses solares? ¿O durante el amanecer y el atardecer como por ejemplo el momento en que podremos ver el tránsito de Venus aquí en España? Pues que nos confiamos. Como recibimos menos luz solar y no nos deslumbra nos atrevemos a mirar el Sol sin ninguna protección. Y no nos damos cuenta pero la radiación está ahí, y nuestro ojo no nos avisa. Llega un momento en que dejamos de mirar el Sol y vemos un resplandor o empezamos a ver mal. Puede que nos hayamos producido una  maculopatía solar, una lesión que puede llegar a ser muy grave y en algunos casos irreversible (si, nos hemos cargado el ojo o los ojos para toda la vida, no hay vuelta atrás). Así que durante estos fenómenos astronómicos, hay que extremar las precauciones.

¿Y cómo puedo observar el Sol con seguridad?

Bien, si te has hecho esta pregunta estás en condiciones de observar el Sol. Hay varios métodos seguros para observar el Sol, aquí indicamos algunos:

  • Método de proyección: Es un método barato y seguro. Consiste en dirigir un instrumento óptico (telescopio o prismáticos) y proyectar la imagen sobre una cartulina. Al no estar observando la imagen directamente sino una proyección de la misma no corremos riesgos de dañar nuestros ojos. De esta forma podemos observar eclipses solares, tránsitos e incluso manchas solares. Hay que tener precaución en que no se recaliente el instrumento óptico pero por lo demás es un método muy seguro. En tiendas especializadas podemos encontrar el Solarscope que viene ya totalmente preparado para estos menesteres.
  • Lámina Baader: La lámina Baader es muy conocida entre los astrónomos aficionados. Consiste en una lámina de aspecto metálico (similar al papel de aluminio) que filtra los rayos solares y permite una observación segura del Sol. Podemos recortar la lámina y adaptarla a prismáticos y telescopios o incluso hacernos unas gafas con ella. Con este método tenemos que tener la precaución de que la lámina no presente arañazos ni defectos revisándola siempre antes de utilizarla. Con este filtro podemos observar eclipses, tránsitos y manchas solares.
  • Filtro solar de cristal (Thousand Oaks por ejemplo): Consiste en un filtro que se sitúa en el objetivo del telescopio y es más robusto que la lámina Baader además de ofrecer más detalle de la fotosfera solar. Nos ofrecerá detalles más nítidos del tránsito y de las manchas solares. Debemos asegurarnos de que queda bien fijado al telescopio.
  • H-alfa: Hay telescopios y filtros específicos para la observación en la banda del Hidrógeno Alfa nuestra estrella. Estos filtros nos ofrecen detalles de la cromosfera solar y además de manchas y el tránsito podremos observar protuberancias, fáculas y filamentos así como la granulación del Sol. Son equipos muy específicos y caros al alcance de manos especializadas.
Si vamos a observar el Sol con un telescopio tenemos que tener en cuenta detalles tan pequeños como por ejemplo tapar o desmontar el buscador del tubo antes. No enfocar el Sol sin haber comprobado previamente los filtros (y la correcta sujeción de los mismos al telescopio) o asegurarnos de que nadie tropiece con las patas del telescopio o lo mueva si hay alguien observando (las prisas y los empujones en las colas de los telescopios son a veces inevitables). Los filtros tienen que estar siempre situados en el objetivo del telescopio (es decir, por donde entra la luz) nunca en el ocular (los filtros solares de ocular se vendían hace años con pequeños telescopios y han demostrado ser un peligro grave).
El próximo 6 de junio muchas personas intentarán ver el tránsito de Venus. Siempre que puedas intenta observarlo junto a gente experimentada y si sigues los anteriores consejos de seguridad podrás verlo con tranquilidad y ver muchas más maravillas que nos ofrecen nuestros cielos.

Roberto Ferrero es monitor y socio fundador de AstroAfición

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AstroReview

Ocular Baader Zoom Hyperion 8-24 Mark III, polivalente todo en uno

Uno de los oculares más utilizados en nuestras actividades y por el que se interesan muchos de nuestros clientes por su versatilidad es el Zoom Hyperion 8-24. La calidad de este ocular y su versatilidad a la hora de ofrecernos varias focales sin necesidad de andar cambiando de pieza óptica (y también el ahorro económico que supone comprar un ocular en vez de cinco) nos ha animado a escribir este artículo sobre las virtudes y defectos de este ocular.

Competencia

Dentro de la gama de oculares zoom que encontramos en el mercado el Baader Zoom Hyperion 8-24 Mark III, se encuentra en la gama intermedia de precios. Por debajo encontramos por ejemplo el zoom 7-21 TS de 1,25″ (unos 57€) y el Celestron zoom 8-24 (uno 85€) mientras que por encima tenemos el zoom Televue 8-24 también en 1,25″ (unos 250€).  No nombraremos oculares mucho más caros ya que entendemos que estos se encuentran orientados para un perfil de astrónomo mucho más especializado (y porque no estamos dispuestos a hipotecarnos para poder probarlos).

Virtudes

Estrenar un ocular es siempre motivo de alegría pero es que al comprar un Baader zoom Hyperion estamos comprando no solo un ocular polivalente en cuanto a focal sino que además podremos utilizarlo en un portaocular de 2″ acoplando un barrilete de 2″ que viene incluido. Es fantástico este detalle, porque al comprar un Hyperion podemos estar seguros de que estamos comprando una óptica para toda la vida.

El cuidado en los detalles se hace patente desde el momento en que miras la caja. En uno de los laterales viene un croquis con todos los accesorios que Baader tiene para este tipo de oculares: rosca M35, rosca M45, casquillo M43/T-2 para acoplamiento de cámaras en proyección ocular… pero lo mejor es cuando abres la caja y te encuentras la bolsita de cuero de Baader y la bolsita de gel de sílice. ¡Estos alemanes están en todo!

El ocular en si es una pieza sólida y robusta con una composición de 7 elementos, adaptada ergonómicamente para que sea fácil de manipular en la oscuridad. Nos ofrece un campo de 68º a 8mm de focal y 50º a 24mm y con su multitratamiento Phantom Group exclusivo de Baader ofrece una soberbia nitidez a lo largo de todo el campo de visión.

La observación a través de este ocular es muy cómoda, no produce fatiga visual ni viñeteo. El cambio de focal obviamente produce una pérdida de foco que tendremos que corregir con el enfocador del telescopio. Aunque el cambio de focal es gradual y muy suave, al alcanzar los 24, 20, 16, 12 y 8 milímetros se produce un pequeño “click” que nos permite encontrar fácilmente la posición y trabajar en total oscuridad.

Si desmontamos la anilla de goma (que también se gira en espiral para sobresalir y ofrecer una mayor distancia pupilar y comodidad en la observación) encontramos la rosca M54 para adaptar una cámara en proyección ocular.

Debilidades

Pero no todo es perfecto. Al tratarse de un ocular zoom y estar compuesto por partes móviles no podemos esperar de este ocular la misma calidad óptica que sus hermanos de focal fija. Así, sobre todo trabajando a 8mm algunas pequeñas aberraciones como el cromatismo y la curvatura de campo son ligeramente apreciables.

Otro aspecto negativo a la hora de su utilización es que resulta un poco incómodo apretar los tornillos de sujeción al portaocular debido a que es muy ancho de base. Afortunadamente al utilizar este ocular no solemos estar apretando y aflojando estas piezas a menudo.

Sus más de 400 gramos de peso son a tener en cuenta, sobre todo a la hora de equilibrar el conjunto del telescopio aunque tampoco es un precio excesivamente alto para oculares de alta gama.

Conclusión

En definitiva, estamos ante un ocular con muy buena relación calidad/precio y que nos permitirá con un único desembolso contenido disfrutar de diferentes focales con una calidad óptica más que suficiente para nuestro primer telescopio de iniciación. Posteriormente siempre podremos completar nuestro set de oculares con piezas de focal fija de igual o mayor calidad pero os podemos asegurar que este ocular zoom seguirá en vuestra maleta de material óptico por muchos años si al final decidís comprarlo.

Roberto Ferrero es monitor y socio fundador de AstroAfición

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Actividades Noticias

Observación astronómica en Las Rozas 22 junio 2012

AstroAfición organiza, en colaboración con el Ayto. de Las Rozas, una Observación Astronómica con telescopios el próximo viernes 22 de junio. Te proponemos una forma diferente de pasar la noche del viernes. Ven con nosotros a disfrutar de una noche bajo las estrellas, en la que observaremos el Cielo de una Noche de Verano. Aprenderás a reconocer las estrellas y constelaciones más importantes del cielo y podrás observar con tus propios ojos a través de nuestros telescopios!  

Información y reservas

La inscripción se realizará a través de la Concejalía de Juventud del Ayto. de Las Rozas, en ningún caso se realizará a través de AstroAfición. Se puede apuntar cualquier persona aunque tendrán prioridad a la hora de reservar los empadronados en Las Rozas, pero insistimos en que cualquier persona -empadronada o no- puede apuntarse.

Precio: 8€
Fecha: 22 junio 2012 de 21.30 a 00.00h
¡Plazas limitadas!
-no recomendado para menores de 6 años-
Concejalía de Juventud Las Rozas
Tlf: 916367400
juventud@lasrozas.es
Más información aquí
 
¡Inscripciones hasta el 15 de junio! – ¡Ampliado el plazo hasta el 21 de junio!
AstroAfición organiza cursos de astronomía y observaciones con telescopios en Madrid y alrededores.

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Actividades Noticias

Crónica de la Astroescapada a Gredos Sur

Hace más de 2.200 años una comunidad celta se asentó de manera permanente a los pies de la Sierra de Gredos en una zona fértil y poblada por bosques de robles y helechos. Allí construyeron casas, murallas y tumbas, pero también estudiaron el firmamento y muy probablemente establecieran su propio calendario estacional basándose en el movimiento de los astros, como han confirmado algunos estudios.

Nosotros, descendientes de la civilización celta (como también lo somos de otras grandes civilizaciones como la romana y la musulmana, fantásticos astrónomos todos ellos) hemos querido emular a nuestros antepasados y hemos viajado hasta lo que hoy es El Raso-Candeleda para observar los cielos de primavera desde una bonita casa rural, La Sayuela. Lo hemos hecho con telescopios y medios técnicos impensables hace más de dos milenios, pero con la misma curiosidad que lo hicieran aquellos antiguos pobladores. ¿Sentirían tal vez ellos la misma sensación de sobrecogimiento que sentimos nosotros al observar un cielo estrellado?

Llegada

Tras un viaje de no más de 2 horas desde Madrid, llegamos al desvío de carretera que nos indicaba “El Raso”, desde lejos veníamos observando la majestuosidad de la Sierra de Gredos y nos sorprendió lo verde que estaba todo. La temperatura era primaveral y el cielo estaba totalmente azul salvo alguna nube en las cumbres de la sierra. No pudimos evitar la tentación de detenernos un momento y sacar una fotografía.

Subimos hasta el pueblo y continuamos un poco más hasta llegar a La Sayuela, la casa rural donde pasaríamos el fin de semana y allí conocimos en persona a Montse, la propietaria de la casa  que nos dio la bienvenida y nos enseñó el alojamiento.  Los jardines, muy limpios y cuidados, invitaban a sentarse al sol y a escuchar el trino de los pájaros (por cierto, hay una gran diversidad de aves en la zona). Las habitaciones eran amplias y muy confortables y en las zonas comunes encontramos un salón con chimenea y en un altillo una sala con billar, juegos, libros y un telescopio junto al mirador. Todo muy acogedor y con el agradable trato de Montse la verdad es que enseguida nos  sentimos como en casa. ¿Conocéis esa sensación cuando llegáis a un sitio y pensáis “me va a costar irme de aquí el domingo”? Seguro que sabéis a lo que me refiero…

La observación solar

Después de acomodarnos y descansar un rato subimos a uno de los jardines que nos ofrecía unas vistas estupendas sin obstáculos ya que no tiene grandes árboles. Si el jardín de abajo invitaba a sentarse este ya invitaba a tumbarse. Pero no teníamos tiempo que perder ya que queríamos observar el Sol a través de nuestro telescopio solar (Coronado PST). Montamos el equipo y nos dispusimos a observar el astro rey en la banda del hidrógeno alfa.

Al poco empezaron a llegar nuestros primeros clientes y también huéspedes de la casa rural, justo a tiempo para observar el Sol.

El Sol en H-alfa. Fotografía de Roberto Ferrero

La gorra, y la crema solar eran necesarias y todo apuntaba a que tendríamos una buena noche de observación de estrellas. Pero antes de eso teníamos tiempo de sobra para observar protuberancias, manchas, filamentos y fáculas en el Sol. En la parte superior izquierda del disco solar destacaba un enorme grupo de protuberancias, que se elevaban majestuosamente y que enseguida nos invitaron a poner un ocular con mayor aumento. Pero antes también nos detuvimos en los grupos de manchas solares, tres bastante destacados y en una zona de fáculas próximo al limbo.

En el transcurso de 1 hora y media observamos cambios significativos sobre todo en la estructura de las protuberancias. Estuvimos hablando sobre algunas curiosidades de nuestra estrella, y contestando a las preguntas que inevitablemente siempre se producen cuando observamos el Sol por primera vez. Poco antes de que el Sol se escondiera detrás de la Sierra de Gredos desmontamos el equipo y nos fuimos a cenar algo para tomar energías. En cuanto anocheciera montaríamos el telescopio para la observación nocturna. ¡Que ganas por ver esos cielos llenos de estrellas!

La observación nocturna

Al anochecer algunas nubes se agruparon sobre la sierra ¡Justo en el norte cubriendo la estrella polar que necesitábamos observar para hacer una puesta en estación precisa del telescopio! Mientras se marchaban las nubes estuvimos observando Venus antes de que se ocultara detrás de las montañas como hiciera una hora antes el Sol. Cada día se observa a Venus más próximo a éste y es que no debemos olvidar que dentro de menos de un mes podremos observar un tránsito de este planeta. A través del telescopio se mostraba una fase menguante muy marcada, finísima que sorprendió a nuestros clientes. En cuanto las nubes nos dejaron ver la polar ajustamos el telescopio y ya empezamos a buscar objetos con la ayuda del ordenador. Primero nos centramos en los planetas. Después de Venus la visión de Marte no era tan espectacular. El planeta rojo cada vez está más alejado de nosotros y ya se muestra muy pequeño pero se podían intuir las diferencias de tonalidad de las zonas de valles y planicie. Para levantar un poco el ánimo nos dirigimos a Saturno y ahí ya todos disfrutamos mucho más, con una visión majestuosa del gigante gaseoso y sus impresionantes anillos. Pudimos observar la división de Cassini y dos de sus lunas, Dione y Tetis. Parecía flotar en el ocular y si levantabas la vista ahí lo veías, quieto en el cielo con esa característica tonalidad y ese brillo tan estable.

Para acostumbrar la vista a la oscuridad hicimos un recorrido por las constelaciones del cielo de primavera y aprendimos los nombres de las estrellas más brillantes y destacadas. Ya era noche cerrada  y el brillo del cúmulo de Virgo se hacía patente a ojo desnudo (y era toda una delicia con los prismáticos). Hicimos especial mención de las constelaciones zodiacales por la importancia de su situación en la esfera celeste y aprovechamos la presencia de los planetas para hablar de la eclíptica. La charla debió ser interesante porque una simpática luciérnaga vino a sumarse al grupo y estuvo un momento entreteniéndonos con sus destellos luminosos.

M81 y M82. Fotografía de Roberto Ferrero

Finalizada la observación planetaria y el tour por las constelaciones pasamos a observar algunos objetos de cielo profundo, como la pareja de galaxias M81 y M82, en la constelación de la Osa Mayor. En cuanto las encontré en el ocular se me dibujó una sonrisa en la cara ¡En este cielo tan oscuro eran realmente nítidas! Hacía tan solo unos días las habíamos observado con verdadera dificultad desde Madrid y ahora ahí estaban, destacando totalmente sobre el cielo negro. Estábamos observando unas galaxias a 12 millones de años luz…

También observamos la galaxia M51 (Galaxia del Remolino) en la constelación de Canes Venatici pero para no centrarnos solo en galaxias y poder ver diferentes tipos de objetos enseguida buscamos un cúmulo abierto, concretamente M44 o Cúmulo del Pesebre, en la constelación de Cáncer a “tan solo” 577 años luz de nosotros. La visión de este cúmulo estelar dentro del campo del ocular es siempre muy agradecida y en cielos tan oscuros como estos el brillo de las estrellas destaca siempre mucho más.

M13. Fotografía de Roberto Bravo.

Para entender bien las diferencias entre un cúmulo abierto y uno globular nos dirigimos a continuación a M13, el cúmulo de Hércules situado en la constelación del mismo nombre. Pudimos observarlo a diferentes aumentos con la ayuda del ocular zoom y a máximos aumentos se intuía la estructura de patas de araña.

Mientras observábamos por el telescopio el resto del grupo a veces veía alguna estrella fugaz ( dos de ellas bastante brillantes). Pusimos una cámara réflex haciendo fotografías para intentar captar algunas pero fue hacer esto y no volvimos a ver más ¡Qué tímidas se volvieron! Lo que si pudimos observar fueron varios satélites artificiales y de hecho en una de las fotografías aparece uno.

Para finalizar la actividad observamos algún objeto más, sobre todo para poner a prueba la agudeza visual de los asistentes ahora que ya tenían la vista adaptada a la oscuridad y os puedo decir que aprobaron con buena nota. Entre alguno de estos objetos está la Nebulosa del Búho (no pudimos observar M57 porque empezaron a aparecer ya algunas nubes). Todo ello junto con varias estrellas dobles completaron la sesión de observación nocturna que disfrutamos mucho gracias a la gran calidad de los cielos de Gredos ( tras realizar mediciones del cielo podemos afirmar que tuvimos una magnitud visual de 6,6 lo cual otorga una muy buena nota a esta localización para realizar observaciones astronómicas)

El entorno

Pero en nuestras astroescapadas no todo es astronomía. También buscamos destinos turísticos con un gran atractivo, y Gredos Sur lo tiene de sobra. Municipios como Madrigal de la Vera, Candeleda, Poyales del Hoyo o Arenas de San Pedro nos ofrecen la posibilidad de pasear por sus tranquilas calles o visitar alguno de sus museos y casas de interés. En Candeleda, por ejemplo podemos visitar el Museo del Juguete de hojalata o el Museo etnográfico y en Poyales el Aula-Museo Abejas del Valle donde aprenderemos un montón de cosas sobre las abejas y podremos ver una colmena por dentro sin miedo a que nos piquen. Por supuesto también tenéis que visitar el castro celta.

Hay multitud de opciones de turismo activo, como rutas a caballo, senderismo, bicicleta… nuestro consejo es que preguntéis en el alojamiento las opciones para que os informen y asesoren bien.  Sin duda, si no conocéis esta comarca tenéis que venir a descubrirla y si lo hacéis, en La Sayuela, os atenderán estupendamente, os lo recomendamos.

Roberto Ferrero es monitor y socio fundador de AstroAfición

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