Efemérides

Cielo de Verano: ¿Qué ver a simple vista y con telescopio?

Posiblemente el verano es la época del año en la que más miradas se dirigen hacia el cielo. Las vacaciones, los días despejados y las buenas temperaturas nocturnas hacen que más personas levanten la vista al cielo y quieran descubrir qué hay ahí arriba. Además, la aparición de la Vía Láctea durante los meses de verano y la famosa lluvia de estrellas de las Perseidas hacen que la astronomía se haga muy popular en estos días. A continuación, vamos a ver qué podemos ver en el cielo estival, tanto a simple vista como con telescopio.

Y si vives en Madrid y quieres vivir una experiencia única y disfrutar de una noche de verano bajo las estrellas, echa un vistazo a las observaciones astronómicasrutas nocturnas que organizamos durante todo el verano. ¡Seguro que te encantarán!

 

El Cielo de Verano a Simple Vista

No nos cansaremos de repetir, que el único instrumento necesario para iniciarse en la astronomía son nuestro propios ojos. No hacen falta costosos telescopios para disfrutar de una noche al aire libre mirando el cielo. Pero, ¿qué podemos ver a simple vista?

El Triángulo de Verano

Nada más caer la noche, comienzan a aparecer las estrellas más brillantes: Vega, Deneb y Altair. Estos tres astros forman un gran triángulo celeste, que se conoce como “El Triángulo de Verano”, y es fácilmente reconocible en cualquier noche de los meses de julio, agosto y septiembre. Este triángulo es tan solo un asterismo y cada una de estas estrellas forma parte de su propia constelación: la Lira, el Cisne y el Águila.

triangulo-verano

Además, destacan otras constelaciones en el cielo estival: Hércules, que se encuentra muy alto en el cielo; Sagitario y Escorpio, que se pueden ver hacia el Sur, en la zona donde se alza el camino blanquecino que dibuja la Vía Láctea.

La Vía Láctea

Durante estos meses, cuando alzamos la vista al cielo, estamos dirigiendo nuestras miradas hacia el mismo plano de nuestra galaxia. Y es que esa banda clara que cruza el cielo de lado a lado no es más que la agrupación de miles de millones de estrellas de nuestra galaxia junto con las grandes nubes moleculares que la pueblan. Si localizamos la constelación de Sagitario, estaremos mirando justo en la dirección en la que se encuentra el centro galáctico, donde habita un agujero negro supermasivo: Sagitario A.

ViaLactea

Si miramos hacia el Sur podremos reconocer fácilmente un grupo de estrellas que parecen dibujar una tetera; se trata de la constelación de Sagitario. Incluso a simple vista, desde un cielo oscuro, podremos observar pequeñas manchas grisáceas en las inmediaciones. Y unos simples prismáticos nos descubrirán que esas manchas son en realidad nebulosas y cúmulos de estrellas. Al estar mirando hacia el centro de nuestra galaxia, es normal encontrar cientos de cúmulos y nubes de gas, muchas de las cuales ya se pueden llegar a intuir a simple vista. Pero es con un telescopio, cuando podremos disfrutar de todo el espectáculo.

El Cielo de Verano con Telescopio

Cúmulos de estrellas

Por suerte, durante el verano podemos observar el cúmulo de estrellas más grande del hemisferio norte: el Cúmulo de Hércules (M13). Este grupo de más de medio millón de estrellas es fácilmente localizable en la constelación de Hércules y es, sin duda, una de las imágenes más espectaculares que se pueden contemplar a través del telescopio.

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Además, también podemos observar con pequeños telescopios los cúmulos M4, junto a la estrella Antares, la más brillante de Escorpio; M22 y M11, muy cerca de Sagitario; y M15, que comienza a aparecer junto a la constelación de Pegaso, con la que damos la bienvenida al cielo del otoño.

Nebulosas

Puesto que tenemos una visión privilegiada de nuestra propia galaxia, el verano es una época muy abundante en nebulosas. Todo el recorrido que marca nuestra galaxia en el cielo está plagado de nubes de gas en las que se produce el nacimiento de las estrellas; y la región de Sagitario es especialmente densa en ellas. Si diriges tu telescopio hacia esa zona, es muy probable que te topes con varias nebulosas. Entre las más conocidas y espectaculares destacan la nebulosa de la Laguna y la Trífida (M20 y M8), que además pueden ser vistas a la vez si miramos con pocos aumentos. Un poco más arriba, la nebulosa Omega, conocida como M17, muestra una curiosa figura en forma de “pato” o de “2” muy característica.

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Vale la pena aprovechar estas noches para dirigir el telescopio hacia el Sur y disfrutar de un paseo sin rumbo, parando en cada pequeña nebulosa para contemplar su belleza. Si tienes telescopio y no gozas de un cielo completamente oscuro, necesitarás un filtro tipo UHC, que disminuirá la contaminación lumínica y resaltará las nebulosas.

Nebulosas planetarias

A parte de las grandes nebulosas que encontramos en la Vía Láctea, también podemos observar en esta época dos de las nebulosas planetarias más espectaculares del cielo. Pero, ¿qué son las nebulosas planetarias? El nombre de nebulosa planetaria es muy poco acertado, puesto que la única relación que guardan con los planetas es su apariencia redonda y pequeña a través del telescopio. En realidad, estas nubes de gas se producen tras la explosión de una estrella. Esta explosión es lo que conocemos como Nova, y provoca que las capas de gas externas de la estrella se expandan por el espacio, formando una “pequeña” nube de gas alrededor. En verano podemos ver M57, conocida como la Nebulosa del anillo, muy fácilmente localizable en la constelación de la Lira. Y M27, la nebulosa Dumbbell, entre las diminutas constelaciones de Sagitta y Vulpécula.

m27

Fundador y coordinador de AstroAfición. Desde 2009 me dedico de forma activa a la astronomía, impartiendo todo tipo de cursos y talleres.

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